Para Hayek, F…

cosimawagner

Para Hayek, Friedman, y para el mismo Rawls, el que haya ricos y pobres es un hecho cuasi-natural, de la suerte o el azar, pero no objeto de crítica económica o filosófica. Evidentemente, ésta no es la posición de Marx. El posesor del dinero se enfrenta al posesor del trabajo, estableciendo asi una relación práctica entre dos personas, pero sin ser miembros de una “comunidad” previa, sino personas individuales aisladas, libres, iguales, propietarias. El enfrentamiento “cara-a-cara” entre el que tiene dinero y el “pobre” nos remite a la “situación originaria” de la que parte Marx. Este tema lo trata Marx sistemáticamente. Se ocupa de las condiciones de posibilidad del “contrato” y describe dicho enfrentamiento entre dos propietarios como “desigual”, no-equivalente, producto de una historia previa violenta. Se trata de la cuestión práctica de la relación interpersonal, desde donde Marx describe la situación alienada del trabajo. Por ello le dio tanta importancia al presupuesto del contrato. La separación entre la propiedad (del dinero) y (la propiedad de) el trabajo se presenta como ley necesaria del intercambio entre capital y trabajo. El trabajo, que por un lado es la pobreza absoluta como objeto, por otro es la posibilidad universal de la riqueza como sujeto y actividad. (Marx, Manuscritos, 61-63).
Bien, pues a nosotros yo creo que el trabajo nos ha parecido que era “todo” en estos años, era la fuente viva de la riqueza, y nos olvidamos del otro sujeto de intercambio, el posesor del dinero; creíamos que actuaba como igual, pero no, ya estamos viendo. Los mismos bancos actúan ahora como filisteos, se alinean con el acreedor alemán y le dan la razón, porque ellos mismos creían que habían proyectado en ellos mismos la ilusión de la posesión del dinero, cuando no, nuestros bancos eran también productos de un intercambio interesado. En definitiva, comprendemos que se hable mal de los alemanes, muy mal, como de cualquier otro que es una potencia frente a sus colonos; siempre han actuado de modo desigual, ahora se extrañan de que siga rescatando países de mala manera, y nos quejamos de que no nos traten mejor, y de que nosotros nos habíamos creído en la posesión del capital, por eso mismo lo habíamos dilapidado, como lo hemos hecho, tirando el dinero muchas veces donde no tenía valor, no éramos consciente de nada, los mismos sindicatos se habían olvidado de Marx, que por cierto era alemán, otro de los genios creadores que dio antes de las grandes guerras. Nadie tuvo presentes sus teorías. Los americanos siendo más ilusos, viviendo en un primitivismo ingenuo del futuro, como en el que ellos viven siempre, en una sociedad simbólica de la ilusión, con su Milton Friedman como guía, siguieron haciendo de las suyas, como poseedores del dinero que ellos son; ese es nuestro problema, nosotros por mucho que queramos crear estimaciones y supuestos irreales a lo Friedman para encarnar la magia del mercado no podemos porque no somos posesores del dinero; y este es el asunto que se debe arreglar, y donde vamos a tener que invertir sufrimiento y lágrimas; yo creo que los mismos economistas de hoy estáis sólo influídos por Friedman y os habéis olvidado de Marx, y por eso no sabéis qué es lo que tenemos que hacer, y es natural que estéis en la continua duda, y otros como tú, quizá con una intuición innata (de la que están muy dotados los signos de cáncer por la luna) la habéis tomado contra Alemania como si ella estuviera actuando en represalia contra nosotros.
Lo que hay que entender es que la relación de “interacción” y de “intercambio” es por todo ello lo más importante, para que no se aliene la acción ni el trabajo, y para que haya una verdadera “dialéctica social”. De lo contrario, se imponen otras relaciones de dominio, de superioridad de la técnica y de sometimiento del trabajo. Se impone otro marco de otra ideología, que es no sólo la del capital, sino la de la despolitización, la neutralidad de las reglas para dominar con la técnica. Que por cierto esto no lo tuvo en cuenta Marx, la dominación del trabajo por la técnica. Por eso, Marx incurre también en la cuestión del valor y no sólo del dinero, que está relacionada con el ahorro: “Nuestro posesor de dinero tendría que ser tan afortunado como para descubrir dentro de la esfera de la circulación, en el mercado, una mercancía cuyo valor de uso poseyera la peculiar propiedad de ser fuente de valor (Quelle von Werth), creación de valor (Wetschöpfung).” (Marx, El capital, -1873-, I, 4, 3). (Perdona por escribir aquí tanto pero me parece interesante decir algo sobre el debate de las ideas, como tú mismo sugieres). El capital es, en último término, una “relación social (gesellschaftliche)”, no comunitaria, justificada por el modelo legitimador de la economía política capitalista.

Publicado por: cosimawagner | 21/06/12 en 17:27

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