el pueblo es un ignorante

virginiawoolf

“El pueblo puede ser también el artífice de su propia esclavitud, como de su propia liberación -esto dice María Zambrano-. El ser pueblo no es algo dado para siempre. La posibilidad de que el pueblo como tal, sea una realidad en vía de integración, una realidad que ha ido revelándose, es decir, una realidad que va absorbiendo a la anterior. Pues el pueblo no ha existido siempre de la misma manera. Puede verse degradado en masa y su prototipo de individuo es aquel que sólo se reconoce con derechos, ávido de usar y de gozar las cosas que no sólo no sabe crear sino que no conoce. El hombre, pues, que vive de los resultados de los productos, cuyo proceso de creación le es desconocido y lo que es más grave, indiferente.”

Sigo citándola: “La historia de Occidente se ha caracterizado por el hecho de que en toda sociedad siempre se ha requerido de la existencia de un ídolo —una divinidad, en las sociedades teocráticas; el progreso y la razón, en las sociedades modernas— y una víctima, esto es, los seres humanos concretos, cuyas vidas son inmoladas para que perviva aquello que se erige como ídolo. Se requiere, pues, que algo o alguien se endiose para que se exija el tributo del sacrificio. La historia, pues, ha requerido del sacrificio de las víctimas. De ahí que la historia occidental sea, en lo fundamental, historia sacrificial y que, por tanto, sea necesario superarla para arribar a una historia humanizada, que no requiera de la existencia de víctimas e ídolos para subsistir.”

“Cuando la revolución se impone entonces; el ídolo pasa a ser la víctima. Y se le hace morir como ídolo, a la vista de todos; todo régimen absolutista ha sentido la necesidad o ha tenido que ceder a la exigencia de las víctimas que pedían el sacrificio de un ídolo. Y aunque suela darse la inversión de papeles entre las víctimas y el ídolo, son precisamente esos grupos humanos, ocultos por la historia dominante en el silencio de la intrahistoria, las masas, los que están llamados a desempeñar el papel de víctimas. Y esto último se da para congraciarse con un ídolo. Un ídolo que no es necesariamente el caudillo que se endiosa —o lo endiosan—, sino una idea, una aspiración, un ideal noble, como el de progreso, patria o revolución”.

“En el mundo actual tal vez la gran amenaza a la vida humana ya no sea el fascismo tal y como se padeció en Europa, tal y como lo sufrieron en carne propia tantos miles y cientos de miles de personas pero sí tenemos una amenaza que se viste con un ropaje tan legítimo como es la lucha contra un mundo inseguro y que padece catástrofes terroristas y en virtud de causas económicas injustas.”

Se ve también en nuestro sacrificio de las libertades ciudadanas y de los derechos humanos a cambio de más “seguridad”. Hemos preferido abdicar, poco a poco, de nuestra condición de ciudadanos —elemento esencial para ser personas— para resignarnos a ser individuos y masas de individuos. Amplia es la tarea, pues hay que salvarlo todo. Cultura y democracia. Individuo y sociedad. Razón y sentimiento. Economía y libertad.

Según Johann Jacob Meyen en 1769: “Se sabe que las naciones primitivas no mejoran sus costumbres y hábitos para hallar más tarde industrias útiles, sino justamente al revés”. El cambio de mentalidad acompaña al cambio en el modo de producción. Las mentalidades y las instituciones cambian de forma relativamente rápida cuando se modifica la estructura de las actividades económicas. Esta es la dirección básica de la flecha causal del desarrollo. Esta es la física cuántica que procede.

Mientras nosotros discutimos entre nosotros como ignorantes y necios que somos, los países ricos siguen ahí imponiendo su tecnología, y siguiendo el curso del cambio del mundo y de la tecnología; no deberíamos escuchar a nigún político más, porque son unos necios. El “multiplicador de la industria” era la clave tanto para el progreso como para la libertad política. Y esto todavía tienen que aprenderlo muchos políticos. Los desajustes en el aprendizaje entre las viejas y las nuevas generaciones contribuyen también a frenar un cambio tecnológico radical. El derrocamiento de las instituciones no sigue inmediatamente al de las opiniones. La inercia frena el proceso de cambio. Hemos perdido ya mucho tiempo y los gobiernos no hacen nada por adaptarnos a los cambios, mientras que los países del primer mundo siguen aprovechando este estado de confusión para crecer en su ventaja competitiva. Resulta particularmente interesante que cuando un país exportaba productos industriales a cambio de otros productos industriales, esto se consideraba un buen comercio para ambas partes. Y en Andalucía sólo se está mirando si vamos a recibir la subvención agrícola.

Publicado por: virginiawoolf | 03/11/11 en 20:33

carles sirera

Los políticos que construyeron la Unión Europea eran, en términos de relaciones internacionales, idealistas. Creían en la construcción de un espacio común de entendimiento y solidaridad articulado por un mercado común, al igual que los ilustrados escoceses vieron en el mercado el germen de la sociedad civil. Era esa idea el motor, la fuerza que justificaba y explicaba la posibilidad de ese horizonte de futuro, de esa superación de los intereses nacionales cortoplacistas que, conjugados con sistemas políticos autoritarios, llevaron en dos ocasiones a millones de personas a la muerte.
Poco a poco, esa idea se ha desfigurado. Ha perdido su sentido y forma, y los políticos conservadores europeos con sus alardes de populismo y xenofobia dejaron de compartir el proyecto europeo para quedarse sólo con el mercado, pero un mercado no social, sino bajo mandato de un BCE transformado en altar del monetarismo.
Los actuales políticos conservadores europeos son, en términos de relaciones internacionales, realistas. Priorizan el interés egoista y nacional al colectivo y no creen que sea posible crear normas justas e iguales que sean buenas y mejores para la gobernanza mundial. Como no creen en esas ideas, simplemente, han sido incapaces de defendarlas y salvar a Europa.
El euro es una cuerda común a la que todos los países se ataron. Para un realista, dicha cuerda era un sinsentido problemático, porque comprometía a todos pero no los unía. Los griegos se portaron mal y el monitor del campamento, querida Merkel, los abroncó y los abroncó sin caer, nunca mejor dicho, en la cuenta que todos estábamos al borde del precipicio. Atados todos, continuó la bronca a Grecia y los empujones hasta que Grecia atormentada llegó a la conclusión de que si saltaba, como mínimo, ahora todos estarían mal y ya no se encontraría marginada. Que gran chantaje, que gran margen de maniobra para negociar desaprovechada pensaron. De estar nosotros fatal y todos mal podemos pasar a estar todos fatal, y yo puede que me quede igual o que no note la diferencia. ¿Pero vosotros?
Grecia ha amenzado con saltar y arrastrarnos detrás, Merkel y Sarkozy han dicho que sacarán el cuchillo, cortarán la cuerda y dejarán a los helenos despeñarse. Pero mientras Grecia toma impulso para saltar… ¿no caerá Italia antes? ¿Cuánta cuerda cortará el cuchillo? ¿Quedará algo de cuerda al final?
¿Se puede apostar en Bet Fair sobre la fecha de disolución de la Unión Europea?

Publicado por: carles sirera | 03/11/11 en 13:53

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: