2015

virginiawoolf

De la gran depresión se salió por la segunda guerra mundial, porque aquello favoreció la llamada economía de guerra, que creó productividad para los americanos.

Nietzsche decía que sólo es susceptible de definición aquello que carece de historia. La gran depresión fue así: “Empezaron a circular rumores de suicidios y la gente de la calle, curiosa, empezó a entrar en las instalaciones o acumularse en la calle. La policía tuvo que intervenir para disperarlos. Aquéllo fue un caos. Pero curiosamente, en un nuevo atisbo de locura bursátil, cuando todos acumulaban pérdidas, aparecieron las primeras comprar. Cinco grandes banco invirtieron en grandes cantidades. Al final de aquel Jueves Negro, la caída fue tan sólo de 12 puntos, apenas nada, pero de por medio, había dejado en la más completa ruina a muchas familias americanas. Pero la Bolsa se quedó tocada por la desconfianza. El lunes 28 de octubre, la Bolsa cayó 49 puntos pero el que pasó a la Historia fue el Martes Negro. Aquel dia se vendieron más de 16 millones de títulos, el record de ventas, y el índice cayó 43 puntos. No fue solamente aquel dia el que acabó arruinando a bancos, empresas o inversores particulares. Fue aquella sucesión de caídas vertiginosas, las que acumuladas, tumbaron a las grandes fortunas. En pocos días, la Bolsa norteamericana había perdido un 25% de su valor, casi cinco mil millones de dólares de la época. Y como ocurre en las grandes crisis, si aquel fue el culmen en una sola sesión, no fue ni mucho menos el mínimo que se alcanzó. A mediados de noviembre la Bolsa norteamericana ya había perdido la mitad de su valor. En apenas un mes había pasado de 415 a 224 puntos, y así hasta que su mínimo histórico lo marcó el 8 de junio de 1932, más de 2 años y medios después de continuas bajadas, que dejaron finalmente el índice norteamericano en ¡¡58 puntos!!. Se descubrieron fraudes (los hechos por quienes pensaban que podian sacar dinero de las empresas, invertirlo, ganar y devolverlo rapidamente a la empresa), hubo familias enteras arruinadas, hubo suicidios masivos, quiebras bancarias, cerraron mas de 4.200 entidades bancarias dejando sin fondos a quienes en ella tenían sus ahorros…”

En este caso, en esta última vez la bolsa ha caído mucho más, más de 1000 puntos, sin embargo, sabiendo todo eso, lo que pasaron, la gran penuria de la sociedad americana en ese tiempo, Bernanke y otros respondieron con contundencia, aunque tarde, pero no han dejado de emitir dinero y comprar.

Y nosotros en Europa, no estamos sino empezando la crisis… y no podemos saber cómo actuará. El año que viene es cuando veremos de verdad si todas estas reglas de límite fiscal se pueden aplicar o no. Pero mucho me temo que nos esperan dos años inciertos y de oscuridad. El tiempo será como un devenir, un dejarse ir y desechar todos los saberes y deberes inútiles. Tendremos que ver lo que hace Irlanda, primero, y también lo que hacen otros como Finlandia. Y la misma Alemania puede que se corrompa más, al tomar contacto con el poder financiero. Cuando estuve en Hambugo, el banco de China estaba en el mismo centro de la ciudad, al lado de unas de sus Cajas más importantes. Nosotros nos corromperemos todavía más, porque creeremos que podemos especular como ellos. 2015 y hasta ahí se verá.

Publicado por: virginiawoolf | 29/08/11 en 16:57

He leído en El País que un diputado del Psoe ha dicho que la regla de déficit es neoliberal. Esta claro que este diputado desconoce la historia y los antecedentes de la regla. El primero en introducir una regla de déficit a lo largo del ciclo fue el partido socialdemocrata en Suecia en los años treinta. La regla clásica era presupuesto equilibrado cada año, que es lo que siempre ha defendido el PP aunque ahora por razones electorales ha apoyado la propuesta del Gobierno. La regla clásica es procíclicacómo explico en este artículo  y una de las causas de la Gran Depresión. Keynes consiguió acabar con el paradigma clásico y fue sin duda su gran aportación intelectual para salir de la Gran Depresión.

El economista que asesoró al Gobierno sueco en 1932 fue Gunnar Myrdal premio Nobel de economía que escribió La Pobreza de las Naciones en contraposición a la mano invisible de Adam Smith y que fue el origen intelectual de la ayuda al desarrollo y el mundo de la cooperación internacional.

En EEUU la regla fue defendida por Alvin Hansen, postkeynesiano, asesor de Roosevelt y Truman, catedrático de Harvard y maestro de Samuelson y Tobin, los principales asesores económicos del partido demócrata en los sesenta y setenta.

Lo que es neoliberal es el déficit crónico y el ejemplo son Reagan y los Bush que nunca tuvieron equilibrio en sus cuentas. El déficit público crónico es el colesterol que deteriora las arterias de la democracia. La estrategia del movimiento neocon era explícitamente bajar impuestos para incurrir en déficits crónicos y obligar a la sociedad a asumir la reducción del tamaño del estado. El lema neocon es “matar a la bestia de inanición”.

Un proyecto progresista debe perseguir un nivel adecuado de servicios públicos de calidad y garantizar la igualdad de oportunidades. Pero el gasto público debe ser eficiente y financiarse de manera estable a lo largo del ciclo que es lo que persigue la regla. La clave de la estabilidad presupuestaria es tener una estructura fiscal coherente con el nivel de gasto y con progresividad. La progresividad debe buscar el intermezzo aristotélico; si te pasas genera efectos perversos que pueden acabar reduciendo la recaudación y si no llegas el estado no puede cumplir su función de redistribución y de lucha contra la pobreza y la desigualdad de oportunidades.

La clave de la regla es que mantenga flexibilidad en las recesiones y eso, de momento, se ha conseguido en la redacción consensuada del texto constitucional. Queda para más adelante concretarlo cuando se desarrolle la Ley orgánica.

El debate debe ser sobre el nivel y la calidad del gasto público y la estructura impositiva y es lógico y saludable en una democracia que haya distintas opciones para que sean los ciudadanos los que elijan. Pero la estabilidad presupuestaria nunca debe estar en cuestión y mucho menos por razones ideológicas.

YO-YO

Para José Luis Pena. Sí, Bush es liberal en el sentido europeo-continental del término, no en el anglosajón.El liberal europeo-continental sería, dependiendo de otra serie de aspectos más allá de la economía, un “conservative” o un “libertarian” anglosajón.

Publicado por: YO-YO | 29/08/11 en 11:56

Jose Luis Pena

Bush liberal? me he perdido algo o he estado viviendo los últimos 20 años en un mundo paralelo sin saberlo.

Por cierto, buen manual de estilo: Neoliberal y Neocon, dos palabras que no deben faltar nunca en un “buen” texto keynesiano.

Publicado por: Jose Luis Pena | 29/08/11 en 11:37

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