republicanos, comunitaristas

virginiawoolf:
1 agosto 2011 a las 11:01 am

creo que ciertamente esto responde a principios legitimadores de los vencedores sobre los vencidos, pero nada de eso es así, ni siquiera Cromwell con toda su política en contra de la monarquía fue una alarde de liberación pues se enriqueció y acumuló poder.

La historia económica es la más fiable de todas, y nos cuenta la verdad, Inglaterra como un Imperio no se forjó en una lucha igualitaria ni mucho menos, y se debe a la política de industrialización de Enrique VII en Inglaterra, a partir de 1485, que fue en parte consecuencia del crecimiento de la industria lanera como efecto no pretendido de las tasas impuestas -por razones de recaudación- por su predecesor Eduardo III, sólo que lo que antes había sido una consecuencia no pretendida se convirtió ahora en el objetivo clave de la política de Enrique VII. De hecho, el doble efecto fortuito de las tasas -proporcionar ingresos al Tesoro al tiempo que consolidaban la industria- fue siempre extremadamente importante; también fue así en Estados Unidos, y todavía lo es particularmente en países pequeños.

Aquí lo que hay con estas teorías liberales y sociales es un segundo rasero o tabla de medir, al ser Inglaterra quien al vencer pudo luego ostentar unas nuevas teorías de legitimación pero que nada tuvieron que ver con la forma cómo ella procedió, también obstaculizó a Irlanda, su colonia, para que ella se industralizase en aquel momento, con lo que Irlanda aprendió la lección. en un principio no existió el libre comercio, Inglaterra absorbió toda la producción de la lana, incluso se enfrentó a Florencia y le quitó la competencia, nosotros en Castilla le vendíamos toda la lana a precios muy bajos, de esta forma se cargó la competencia de Florencia. Y a partir de ahí nacieron los Estados-naciones, porque se vio que estos conglomerados a nivel de escala era mayores y podían competir con Holanda y Venecia. Por lo que nada de principios liberadores, se trataba de una política a un nivel de escala que venía de la fuerza militar y de sus carreras militares, lo que ayudó mucho. Y luego intervinieron todas las herramientas para alterar los precios, como las tasas arancelarias para la propia industria; la misma política después practicarían los EEUU para ellos poder imponer su propia industira, contra todas las teorías liberadoras; todo esto, señor Punset, es puro mercantilismo de teorías, no responde a la verdad.

La revolución francesa, y en Alemania las teorías de Hegel en favor del Estado y frente al oscurantismo de las religiones, esas sí que significaron un avance en el progreso hacia la verdad, pero no porque sean teorías sociales ni porque vayan contra el poder establecido, sino porque intentan que ese poder que fue arrebatado al pueblo vuelva a él. Porque es una evolución sobre las teorías. Son un avance sobre las teorías de Mandeville y Adam Smith que dicen que el individuo sólo se mueve por el interés propio. Hasta los mismos americanos en la película “Una mente maravillosa” se dan cuenta de que no es así, que hay que moverse por el interés propio y por el de los demás, porque esto mismo hará que los demás se vuelquen hacia el interés colectivo y se revierta de nuevo hacia el propio.

La política ahora está en una singladura parecida, en que no sabe para dónde tomar.

Por un lado, la falta de regulación de la economía y por el otro, el excesivo cargo en el tema de los impuestos, por un lado o por el otro habrá que tirar, por los dos se ve que en la historia de la economía, el capitalismo ha avanzado, pero lo que sí es cierto es que con mercados perfectamente regulados no se podría generar una dinámica, y que la categoría nacional por ejemplo ha servido para la industria automovilística, y la categoría de las patentes, bueno, esta es otra categoría, que no hemos mencionado, esto también ha ayudado mucho actualmente al capitalismo.

“A partir de 1485 Inglaterra emuló esa triple estructura de rentas que se había creado en ciudades-Estado europeas sin grandes recursos naturales. Mediante una intervención económica del Estado decisiva, Inglaterra creó su propio triple sistema de rentas: industria, comercio a larga distancia y el cuasimonopolio de una materia prima, en su caso la lana. El éxito de Inglaterra conduciría finalmente a la decadencia de las ciudades-Estado y el auge de los Estados-nación: las sinergias descubiertas en las ciudades-Estado se extendieron a áreas geográficas más amplias. Ésta iba a ser la esencia del proyecto mercantilista en Europa.” Erik Reinert.

Ahora mismo se habla también de que lo que ha caído en crisis son los Estados de bienestar. Que son consecuencia de los estados nacionales, y por eso tampoco se ve con optimismo las políticas sociales, y ambas teorías las liberalizadoras y las sociales, de Bismarck, pues se están acercando hacia unos mínimos conciliadores.

El primer paso es la creación de un Estado del bienestar en la década de 1880, de la mano de Bismarck, deseoso de contrarrestar al socialismo. Medidas como el seguro de enfermedad, el seguro contra accidentes laborales o las pensiones para la vejez, asumidas por un Estado que hasta entonces sólo había tenido funciones políticas, fomentan el bienestar de los trabajadores y debilitan las reivindicaciones de los menos favorecidos por el sistema. Con lo cual preciso es reconocer que el también llamado “Estado-providencia” más nace por estrategia política que por exigencia ética. Estas medidas claramente paternalistas, que exigen el agradecimiento de quienes las recben, sientan las bases de una política social, que tiene su traducción académica en la Escuela Histórica Alemana y su versión político-económica en la Verein für Sozialpolitik.

Otro paso en la configuración de este tipo de Estado es la Welfare-Theorie, representada por obras como las de Pareto y Pigou, que pone las bases de la Escuela del Bienestar, preocupada por los criterios con los que medir y aumentar el bienestar colectivo.

En tercer lugar, es el pensamiento keynesiano el que, como plataforma teórica, influye de modo decisivo en la creación del Estado del bienestar. Frente al principio clásico de explicar las variaciones de los precios en términos de variaciones de dinero, Keynes las explica en términos de demanda, que está a su vez en función de la tasa del desempleo: la insuficiencia de demanda efectiva será paliada por una política de pleno empleo y de redistribución de riqueza, lo cual exige la intervención del Estado en el campo económico y social, frente a la doctrina liberal del laissez faire. Ahora bien, conviene recordar que el reformismo keynesiano tiene una meta bien clara: mantener el sistema capitalista, que podía quedar desmantelado si seguían vigentes los principios de la teoría económica clásica.

 

virginiawoolf:
27 julio 2011 a las 9:27 pm

hola, me he encontrado con este autor, Quentin Skinner, que es la escuela de Cambridge, es actual, y lo que propone es como un tercer estadio en el concepto de Libertad, es decir, como una vuelta hacia la libertad negativa pero haciendo un uso activo y participativo de ella, se trataría de interponerse ante todas las interferencias de un poder arbitrario y la participacion activa vendría frente al Estado pero también desde el Estado.

Son lecturas desde wikipedia: “Preocupación de larga data de Skinner con los “actos de habla” de la escritura política ayuda a explicar su vez, a principios de la década de 1990 con respecto al papel de la neo-clásica retórica a principios de la teoría política moderna, lo que resultó en su estudio de la razón y la retórica en la filosofía de Hobbes (1996 ). Skinner ha vuelto a lo que a menudo ha sido visto como un interés permanente de los profesores Regio de Historia en la Universidad de Cambridge (al menos no de Lord Acton ), la historia de la libertad y en particular el desarrollo de lo que ha articulado como una forma de “la tercera parte de la libertad” . Esto puede ser más eficacz descrito como una forma de libertad «negativa» (o neo-romano) que se caracteriza sin embargo por la participación activa en el gobierno de permanecer libres de la interferencia y la esclavitud causada por sucumbir a un poder arbitrario. Véase, por ejemplo, Quentin Skinner, “un tercer concepto de la libertad”, Actas de la Academia Británica, 117 (2002), pp 237-68. Su trabajo más reciente fue un análisis de la filosofía de Thomas Hobbes como una réplica polémica a los que, en la guerra civil Inglés, expuesta precisamente un “neo-romana” concepto de la libertad humana.”

Hoy día los republicanos, los comunitaristas, prácticamente todas son tendencias liberales en la politica, y lo que distingue a unos de otros es que los comunitaristas están más ligados a unas tradiciones culturales, como la patria, los grupos étnicos, etc. y los republicanos representarían la tradición clásica.

virginiawoolf

contestando también al comentario de faras que viene del post anterior, sobre la Paz perpetua, extraigo un texto de Javier Muguerza por su interés filosófico: “En el célebre texto Hacia la paz perpetua de Kant de 1795 cuyo título ya nos pone sobre aviso de que la Paz perpetua, como la Justicia plena, no es para Kant sino una utopía algo hacia lo que tendemos y hemos de perseguir incesantemente pero a sabiendas de que nunca lo alcanzaremos en este mundo. Y digo en este mundo porque el título se lo sugirió a Kant, como es sabido, el letrero que figuraba en la fachada de una posada holandesa: el letrero decía “La paz perpetua”, pero lo interesante era el grabado que ilustraba dicho rótulo, a saber, ¡el dibujo del cementerio! Para que la paz perpetua hubiera de ser posible en este mundo y no en esa otra vida de los camposantos, se requeriría según Kant una ciudadanía mundial, en que la humanidad se organizase exclusivamente en función de los dictados de la conciencia de los ciudadanos, es decir, a base de preceptos puramente morales y sin que para nada mediase ni la coacción de las leyes jurídicas ni la coerción del poder político, dándose así lugar a una auténtica cosmópolis o sociedad sin Estado a escala universal, como la que ha sido siempre el sueño de los visionarios ácratas”.

Pero Kant -a diferencia de Hegel- “era bastante más realista que todo eso, se contentaba con el sueño también bastante más modesto de la vigencia planetaria del Derecho Internacional en un mundo constituido como una confederación de pueblos libres y organizado a la manera de una Sociedad o Liga de Naciones (o como hoy se diría, una organización horizontal del mundo que respetase la diversidad de culturas y civilizaciones que la habitan), en lugar de un Superestado o Estado mundial, esto es, un Imperio que imponiendo a dicho mundo una Administración centralizada y unidireccionalmente vertical- acabaría aurrinando toda posibilidad de cosmopolitismo y dejando inermes a los individuos ante las impersonales instancias transnacionales encargadas de su gobierno.”

Publicado por: virginiawoolf | 28/07/11 en 0:07

Véanse los siguientes artículos, por Adela Cortina y Ronald Dworkin:

http://diariodediotima.blogspot.com/2011/07/republicanos-y-comunitarios-por-adela.html

http://casiopeadeetiopia.blogspot.com/2011/07/virtud-soberana-e-igualdad-de-recursos.html

https://estherllull.wordpress.com/2010/05/10/entre-mandeville-y-maquiavelo/

http://casiopeadeetiopia.blogspot.com/2011/07/la-ciudadania-social-del-estado-de.html

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