la eurozona y su batalla

virginiawoolf

Ayer escribía Nouriel Roubini en Expansión, según él, las recompras de deuda supondrían un derroche masivo de recursos oficiales, ya que el valor residual de la deuda aumenta cuando se adquiere, lo que beneficia mucho más a los acreedores que a los deudores soberanos. Para él la solución estaría en una reestructuración ordenada y orientada hacia el mercado –pero coercitiva– de toda la deuda pública griega. Y para eso tiene en cuenta algunos precedentes existentes en la historia, como Uruguay, Ucrania y Pakistán. “En estos casos, el intercambio ordenado de vieja deuda por nuevos bonos presentó tres características: un valor nominal idéntico (los denominados bonos «par»); un largo vencimiento (de entre 20 y 30 años); y un interés muy por debajo de los actuales tipos insostenibles del mercado –y próximo o inferior al cupón original–.” Luego habla también del procedimiento, “Las agencias de ráting considerarían este intercambio de deuda como un «evento crediticio», pero sólo durante un período de tiempo muy breve –cuestión de semanas–. Fijémonos en Uruguay, cuyo ráting fue rebajado a «impago selectivo» durante dos semanas, mientras se producía el intercambio, para luego mejorarse (aunque no a grado de inversión) cuando, gracias al éxito de la operación, su deuda pública se hizo más sostenible. El BCE y sus acreedores bancarios pueden vivir durante dos o tres semanas con una rebaja temporal del ráting de la deuda helena. Además, habría menos acreedores que se negasen al intercambio.” Al mismo tiempo, el mejor medio de contener un contagio financiero sería implementando un plan paneuropeo para recapitalizar los bancos de la eurozona y el BCE debe seguir proporcionando recursos ilimitados a los bancos con problemas de liquidez. “La eurozona necesita políticas que reactiven el crecimiento económico en su periferia. Sin crecimiento, las medidas de austeridad y las reformas en lo único que se traducirán será en malestar social y en la constante amenaza de una reacción política violenta, sin restaurar la sostenibilidad de la deuda.” “La eurozona también debería perseguir una política –a través en parte de una política monetaria más liberal– que devalúe significativamente el euro y restaure la competitividad de la periferia. Y Alemania debería retrasar su plan de austeridad, ya que lo último que necesita la eurozona es un enorme lastre fiscal.” “El statu quo ya no es sostenible. Sólo una estrategia exhaustiva puede rescatar ahora a la eurozona.” O se avanza hacia un equilibrio distinto o todo se terminará.

Publicado por: virginiawoolf | 19/07/11 en 19:10

plaentxi

@José Carlos

Lawrence Summers es un sinvergüenza.

Summers, es uno de los máximos responsables de esta crisis. Brooksley E. Born expresidenta del (CFTC) denunció la terrible presión que recibió por parte de este personaje para impedir a toda costa la más mínima regulación del mercado de derivados en 1998. Tal fue la presión que se vio obligada a renunciar de su cargo a pesar de advertir al congreso americano que un mercado de derivados sin regulación era una bomba de relojería.

Este personaje ha sido siempre un títere de la banca. La prueba es que en cuanto dejó su cargo en la Administración Clinton se embolsó $2,77 millones en 40 conferencias en diferentes bancos mientras que la mujer que predijo la bomba de los derivados y trató de regularlos recibió CERO Dólares en conferencias a banqueros. Roma no paga a traidores pero sabe recompensar a sus economistas favoritos.

Pero no termina ahí la cosa. Sheila Bair ExPresidenta del FDIC (Federal Deposit Insurance Commision), hasta hace muy unas semanas ha realizado unas declaraciones explosivas ahora que ya que acaba de dejar el cargo para tratar de limpiar su conciencia.

Ha dicho que a pesar de que ya tenía el compromiso de Obama para regular los fraudes hipotecarios, se enteró una hora antes del discurso del Presidente ante el congreso que Geithner y Summers reescribieron el documento entero para evitar la regulación del fraude hipotecario siguiendo instrucciones del lobby bancario.

No termina aquí la cosa, la Señora Bair dijo que cuando se opuso a conceder subvenciones a fondo perdido a los bancos, Summers y Geithner dijeron que se produciría el colapso total si no se rescataba a Citibank, AIG y otras instituciones financieras que actuaron de manera temeraria e irresponsable. Bair repuso que el FDIC había lidiado con éxito con otras instituciones insolventes como Washington Mutual y que ese era precisamente su trabajo. Demostró que incluso Citibank tenía los suficientes activos para cubrir a los depositantes.

El problema eran precisamente los derivados y las hipotecas basura a cuya creación contribuyó decisivamente Summers impidiendo toda regulación de las mismas. El Gobierno podía intervenir el banco y asegurar que los depositantes recibieran todo su dinero. Pero no existían suficientes activos en Citibank y AIG para pagar a los grandes jugadores del casino de los derivados. Bair se quejó amargamente que Summers y Geithner le dijeron siempre que había que proteger a toda costa a los grandes bonistas y especuladores de derivados o lo que es lo mismo se le dijo que el 1% de los más ricos del país no podía perder un solo céntimo.

http://www.nytimes.com/2011/07/10/magazine/sheila-bairs-exit-interview.html?pagewanted=all

Summers representa salvar el culo a los bonistas y la oligarquía financiera mientras se permite que los rendimientos de trabajo del currela normal se deprecian mediante devaluaciones por medio de QE y continuos paquetes de austeridad. Lo peor de lo peor.

¡Qué pena que se les siga dando pábulo a estos personajes que tanto mal y daño han causado!

Publicado por: plaentxi | 19/07/11 en 5:18

faras

Estimado bloguero, este momentazo que estamos viviendo no va a ser el definitivo. Los bonos periféricos están en una clara sobreventa, los índices de crédito soberano y corporativo han corrido ( hacia abajo) demasiado rápidamente. El scare procedente de los bancos italianos (la verdadera causa es que tienen un goteo de fuga de depósitos hacia Suiza por parte de los muy brillantes italianos) se contendrá ahora fácilmente. Tendremos, pronto, un rebote…pasajero.

Afirma Vd que la instrumentación técnica del plan ” no es compleja”, citando a Summers. Basta, punto V de su resumen, un ” aval solidario”, un nuevo Plan Brady. En banca solemos decir que NUNCA hay que avalar ( Shakespeare ya lo sabía) Después de todo, el avalado se pone en manos del deudor principal y carece de verdaderos medios para domeñarle. Eso, salvo que deudor ppal y avalista se casen y se conviertan en una misma unidad económica.

Hoy por hoy, el euro está fracasando. El mercado de bonos euros está totalmente segmentado y diverge muy rápidamente. No acojona especialmente lo que pasa con Grecia, sino el spread que tienen Italia, Bélgica o, atención, Francia. A medio plazo, por supuesto, se creará un eurobono u otra forma de garantía común. Pero eso NO va a bastar a medio plazo.

Ahora el trading de moda consiste en ponerse corto de deuda alemana. Y tiene toda la lógica porque es cierto que Alemania no puede permitirse no pagar (gran) parte de la factura, por razones históricas, estratégicas, comerciales, etc. Cuando lo haga, prepárese para un deterioro sustancial de la deuda alemana que al fin y al cabo se toxificará en la medida que sea solidaria, provocando el efecto perverso de que podría contribuir entonces a un incremento en los yields de la deuda pública de los países euro deficitarios.

El problema a medio plazo es la creación de una verdadera zona monetaria óptima y todo lo demás, parches. El mercado ya sabe esto y demanda un proceso de unificación económica hoy por hoy tenido por revolucionario. Me refiero no a una unificación total sino a una de grado menor, suficiente para poder convivir con un problema irresoluble, como Ortega decía a propósito de los nacionalismos.

Si no lo hacemos, en cinco años estamos muertos. El tiempo NO corre en nuestro favor. Y los pronósticos no son buenos.

Publicado por: faras | 19/07/11 en 8:23

agil

En lo que se refiere a los problemas de Grecia también hay un error en lo que se comenta por aquí ( y en otros sitios). La necesidad de financiación de una economía es el déficit por cuenta corriente (ajustado mínimamente con las transferencias de capital o sea las subvenciones que le dan a un país que prácticamente son cero excepto entre países de la unión europea en la transferencias netas que cada vez son menores porque son 27 países entre los que se reparte la tarta).

Luego aproximadamente la necesidad de financiación de un país es el déficit por cuenta corriente.

El déficit público no es la necesidad de financiación de un pais. Un pais puede tener un déficit públic

o del 10% del PIB, pero ninguna necesidad de financiación como por ejemplo le lleva pasando hace años a Japón donde el déficit público es del 10% y no sólo no tiene necesidad de financiación, sino que tiene una capacidad de financiación del 2% (financia a otros países), igual le ha pasado a Alemania que durante años ha tenido un déficit público del 5% y una capacidad de financiación del 4%.

Y claro, las necesidades de financiación del país y del sector público (que se llama déficit público) no tienen porqué coincidir, porque en un país existen a parte del sector público los hogares, las empresas y las entidades financieras y unas pueden tener déficit y otras superávit. La suma de las cuatro es la necesidad de financiación de un país.

En el caso de Grecia el déficit por cuenta corriente es del 10% lo que indica que consume un 10% más de lo que produce y esto es lo que tienen que financiar los extranjeros cada año (además por supuesto de financiar también los vencimientos de la deuda exterior que ha acumulado Grecia).

Y a qué viene toda este rollo?, pues a que mientras no se reduzca el déficit por cuenta corriente de Grecia ( o sea, que mejore su competitividad) no hay nada que hacer como dice el presidente del Bundesbank, hacer una quita no soluciona nada mientras siga en déficit porque la deuda enseguida aumentará y además los extranjeros van a tener que seguirlo financiando cada año ( a parte de financiar los vencimientos de la deuda acumulada).

El problema de déficit por cuenta corriente de Grecia no se va a solucionar sólo bajando el déficit público, porque para no tener déficit exterior hay que ser competitivos con los productos y sólo se conseguirá trabajando más y mejor.
Claro, los problemas de competitividad se podrían resolver con una devaluación si Grecia no estuviera en el euro y tuviera su propia moneda, pero dentro del euro es difícil resolverlos porque ahora lo que se está haciendo es con una devaluación interna ( o sea, bajando salarios), intentar que por lo menos los griegos compren menos fuera (porque no tienen dinero), pero hace falta también que vendan más en el exterior y esto es muy difícil porque la inversión necesaria para ser competitivos en los mercados exteriores está hundida.
De todas maneras la estrategia de Alemania es intentar que sean competitivos con el euro y luego ya es cuando tendría sentido aplicar una quita, pero ahora con el déficit que tienen no soluciona nada.

Si de ninguna manera consiguieran ser competitivos entonces sí que tendrían que abandonar el euro porque no pueden seguir indefinidamente con déficit exterior o sea financiandose de por vida del exterior ,porque esa financiación no la podrán conseguir.

Ese es el dilema: si conseguirán o no reducir el déficit exterior ,y no si reducen o no el déficit público (pueden reducir el déficit público pero aumentar por ejemplo el déficit de los hogares porque reciben menos transferencias del estado y seguir por tanto con el mismo déficit exterior).
Todo lo anterior se aplica también a Portugal que tiene un déficit por cuenta corriente también de un 9%, y hasta hace 2 años se aplicaba también a España, pero ahora ha conseguido mejorar el déficit a un 4% del PIB que está bastante bien porque hay bastantes países que sobreviven bien con un 3%(entre ellos EEUU)

Publicado por: agil | 18/07/11 en 23:06

Esto dice el Economista Observador:

Laurence Summers ha escrito un duro artículo en FT sobre la crisis de la deuda europea y urge al FMI y a los países no europeos del G-20 a presionar para evitar una nueva crisis sistémica global ante la clara incapacidad de los actuales líderes europeos para resolver el problema. Summers es catedrático de Harvard, ha sido asesor de Obama, secretario del Tesoro con Clinton y es uno de los mejores economistas académicos vivos. Ha participado directa o indirectamente en las principales crisis financieras desde el Plan Brady en 1987, pasando por el tequilazo, el sambazo, la asiática, el tangazo, la rusa y acabando con la Gran Recesión por lo que estamos hablando seguramente del mayor experto mundial en resolución de crisis financieras. ¿Qué dice Summers en FT? i) en Europa hemos tardado demasiado en reconocer la insostenibilidad de la deuda griega, ii) hay que evitar el error de la Conferencia de Paz de Versalles tras la primera guerra mundial de imponer a los países deudores, en aquel caso Alemania, reparaciones de la deuda que no entren dentro de un escenario de sostenibilidad de deuda, iii) hay que aprender del error de Lehman y evitar una crisis bancaria que sería global, iv) las ayudas del FMI y otros socios no deben entrar en la quita y al no haber riesgo de crédito se debe reducir significativamente los tipos de interés de las mismas. Y v) que el aval solidario de los socios, el equivalente al bono Brady, debe tener un coste asumible y debe excluir a los países que en la actualidad pagan más de 200 pb de diferencial con Alemania. Summers destaca que el problema es político ya que la instrumentación técnica del Plan no es compleja. Desde que en abril el ministro de economía alemán abriese por enésima vez la caja de Pandora del default este economista observador asumió que la reestructuración de la deuda griega ya era inevitable y por eso coincido 100% con la opinión de Summers y la mayoría de las medidas que propone ya las hemos comentado en este blog anteriormente.

Tras un duro día simplemente hasta mañana. En crisis financieras de esta magnitud conviene vivir como Rambo “día a día” aunque conviene no olvidar el sabio consejo de Keynes “cuando piensas que va a llegar lo inevitable surge lo imprevisto”. Aunque ahora parezca increíble lo imprevisto pueden ser sorpresas positivas. Por ejemplo, mañana seguramente Bankia nos sorprenderá con que ha captado capital privado y el miércoles también lo anunciará Banca Cívica. En estos momentos es una proeza equivalente a la Odisea de Ulises y permitirá que los contribuyentes españoles nos ahorremos casi 4.000 millones de euros con respecto a las previsiones de hace un año. Ánimo, podemos.

Máxima expectación ante la Cumbre extraordinaria del próximo jueves. Parece que mi amiga Angie se saldrá con la suya e involucrará a todos los inversores privados de manera voluntaria o involuntaria aunque sin hacer quita y sin explicar como va a conseguir reducir el servicio de la deuda a los griegos. La duda es si los inversores van a aceptar una nueva patada hacia adelante y un nuevo conejo que se sacarán los alemanes de la chistera que como siempre no será el Plan definitivo. La respuesta a esta pregunta no la sabremos hasta la próxima semana.

~

Esto escribió Rafael Poch del diario La Vanguardia:

El BCE presta dinero a un interés de 1,25% a los bancos, que a su vez se lo prestan a los estados a intereses mucho mayores. A Austria, por ejemplo, se lo prestan a un interés del 4,05%. Si el país hubiera sido financiado directamente por el BCE en 2010 se habría ahorrado 4600 millones de euros. En el mismo escenario Alemania se ahorraría 25.000 millones anuales. Y el fardo de Grecia sería menos pesado.

Actualmente Grecia está pagando un interés medio del 4,68% por su deuda, lo que representa que Atenas paga 15.900 millones anuales sólo de intereses, sin reducir un céntimo su deuda. Es decir, dedica el 29% de sus ingresos anuales (55.600 millones) al pago de intereses: casi un euro de cada tres va para los bancos, sin cuya desregulación e irresponsabilidad (invirtiendo en negocios meridionales tan estúpidos y fantasiosos como rentables) nunca se habría llegado al actual problema. Si en lugar de ese esquema el BCE prestara el dinero a un interés, digamos, del 0,5%, Grecia habría pagado por intereses 1700 millones en lugar de los 15.900 y se habría endeudado por 6.400 millones en lugar de por 20.600 millones.

Con el segundo paquete de rescate, Grecia deberá recortar gastos por valor de 28.000 millones hasta el año 2015, el 12% de su PIB. Esa nueva mordaza asfixiará aun más toda perspectiva de crecimiento. Los impuestos aumentarán, pero no se recaudará más porque muchos ciudadanos se negarán a pagarlos en protesta. Otros 50.000 millones se deberán obtener mediante privatizaciones de 850 puertos, 39 aeropuertos, autopistas, ferrocarriles, casinos, bancos, compañías eléctricas y hasta de la lotería nacional, pero muchos observadores consideran que, incluso a precios de ganga, todo eso será complicado de vender. El motivo es que en el politburó ya no se discute si Grecia quebrará, sino cuando lo hará y en qué condiciones. Ante la perspectiva de una quiebra y de un regreso al dracma, nadie comprará nada griego, por barato que se lo ofrezcan.

La actual política europea apunta a desmantelar las conquistas y logros de medio siglo. Ya ocurrió en América Latina, ya ocurrió en Rusia. Ahora lo están imponiendo en Grecia, pero después de Grecia vienen los demás, primero Irlanda y Portugal, luego España, Italia. Detrás aparece Francia. Hasta en la supuestamente exitosa Alemania es patente la degradación laboral y social.

~

 

Esto dice Amartya Sen, premio nobel de economía

¿Cómo se metieron los países del euro en este lío? La rara singularidad de ir a una moneda unida sin una mayor integración política y económica sin duda ha tenido parte en ello, aun después de tomar nota de las transgresiones financieras que sin duda cometieron en el pasado países como Grecia o Portugal (e incluso después de tomar nota de la importante advertencia de Mario Monti de que una cultura de “excesiva deferencia” en la UE ha permitido que estas transgresiones pasaran sin control). Se le ha de reconocer inmensamente al gobierno griego – y a Yorgos Papandreu, el primer ministro, en particular – que esté haciendo lo que puede a pesar de la resistencia política, pero la afligida voluntad de Atenas de cumplir no elimina la necesidad de los europeos de estudiar lo sensato de los requisitos – y los tiempos – que se imponen a Grecia.

No me resulta ningún consuelo recordar que yo me opuse firmemente al euro, pese a estar fuertemente a favor de la unidad europea. Mi preocupación por el euro guardaba en parte relación con el hecho de que cada país renunciara a la libertad de su política monetaria y de los ajustes en el tipo de cambio, que han ayudado enormemente a países en dificultades en el pasado, y evitó la necesidad de una desestabilización masiva de vidas humanas en los frenéticos esfuerzos por estabilizar los mercados financieros. Esa libertad monetaria podría cederse cuando existiera también una integración política y fiscal (como tienen los estados de los EE. UU.), pero el tener la casa a medio hacer en la zona euro ha supuesto una receta desastrosa. Se ha obligado a incorporar a la maravillosa idea política de una Europa democrática unida un precario programa de incoherente fusión financiera.

Dado que gran parte de Europa se encuentra ahora empeñada en lograr una rápida reducción del déficit público mediante la reducción drástica del gasto público, resulta fundamental examinar con realismo qué posibles repercusiones podrían tener las medidas políticas escogidas, tanto en el caso de la población como en el de la generación de ingresos públicos a través del crecimiento económico. La alta moral de “sacrificio” tiene, por supuesto, un efecto embriagador. Esta es la filosofía del corsé “correcto”: “Si la señora se siente muy cómoda con él, entonces la señora ciertamente necesita un tamaño más pequeño”. Sin embargo, si las exigencias de adecuación financiera se vinculan demasiado mecánicamente a los recortes inmediatos, el resultado podría consistir en matar a la gallina que pone los huevos de oro del crecimiento económico.

Esta preocupación se aplica a una serie de países, desde Gran Bretaña a Grecia. La comunidad de la estrategia de “sangre, sudor y lágrimas” de reducción del déficit otorga una aparente plausibilidad a lo que se está imponiendo a los países más precarios, como Grecia o Portugal. También hace que sea más difícil tener una voz política unida en Europa que pueda hacer frente al pánico generado en los mercados financieros.
Además de una visión más política, hay necesidad de un pensamiento económico más claro. La tendencia a ignorar la importancia del crecimiento económico en la generación de ingresos públicos debería ser un asunto importante de análisis. La sólida conexión entre crecimiento e ingresos públicos es cosa observada en muchos países, desde China y la India a los EE. UU. y Brasil.

También de aquí se sacan lecciones de historia. La gran deuda pública de muchos países al término de la Segunda Guerra Mundial provocó una enorme ansiedad, pero el gravamen disminuyó rápidamente gracias a un rápido crecimiento económico. Del mismo modo, el enorme déficit al que se enfrentó el presidente Clinton cuando asumió su cargo en 1992 se disipó durante su presidencia, en gran medida gracias a la ayuda de un rápido crecimiento económico.

 

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