no es fácil entender la teoría

virginiawoolf

Decía Keynes: “Estoy seguro de que el poder de los intereses creados se exagera comparado con la infiltración pausada de las ideas pero más pronto o más tarde son las ideas, y no los intereses creados, lo más peligroso para bien o para mal.” “Hombres prácticos… locos con autoridad, que oyen voces, extraen su frenesí de apuntes académicos garabateados hace años”. Sin embargo, en otros casos en EEUU los políticos no utilizaban la teoría económica cuando se trataba de sus intereses económicos, si no, por eso, abunda allí el pragmatismo; la teoría abstracta la usaban para los tratos con el extranjero. Es decir, la teoría era un coladero de autoridad misma o del principio de autoridad. Y luego hay diversidad de teorías y una gran riqueza de conocimientos. A veces se piensa que es por falta de teoría pero no creo que sea este el caso. En lo de Irlanda, tampoco. Y Trichet es francés, por tanto, es un institucionalista, prima la responsabilidad institucional o el riesgo moral, como un riesgo primordial. La lógica muchas veces no es que resida en las instituciones pero un peso relevante parte de ellas, de la superposición de un lenguaje que les presta integración funcional. Y da carácter significativo a la acción humana y presta consistencia a todo, por eso este economista no debe despreciar la lógica institucional, porque es lo que presta coherencia a todo, porque el lenguaje institucional se adhiere con más facilidad que el lenguaje teórico economicista. Pero no se trata de sustituir un conjunto de dogmas por otro, o de entender que todo se explica de acuerdo con una única teoría heterodoxa para todo, sino que hay colectivos cuyas áreas de comportamiento sólo son relevantes para un cierto tipo de ellos, y hay diferencias presociales producidas por la interacción social que afectan en particular a cada grupo social, por lo que quizás habría que aplicar un repertorio de teorías más variado y abundante. Sin embargo es necesario que se integre toda esa diversidad en esa totalidad simbólica que le da cohesión social y ahí cumple una función relevante la práctica institucional. Es decir, ser un jurista experimentado a veces este economista lo ha menospreciado, de hecho valoró más la experiencia en finanzas o en el campo bursátil, desde luego, que sí. Porque sin duda la Fed tiene mucha experiencia aquí. Pero aún así, vemos que Keynes razonaba desde los dos lados, Aunque fuese una deflación. Pero es igual porque una inflación lleva a una deflación y viceversa. Yo admito que me cuesta también entender el razonamiento y que no es fácil, si hablamos de Irlanda o de Grecia. No sólo es la percepción, es la realidad, como dice el economista observador.

Publicado por: virginiawoolf | 11/06/11 en 22:59

Esto es lo que dice el Economista observador:

Keynes era un economista ortodoxo que había escrito un Tratado Monetario basado en la teoría cuantitativa del dinero. El problema es que la Gran Depresión le hizo cambiar su visión de la economía y decidió escribir una obra revolucionaría como la Teoría General. Lo peor de este libro es su nombre ya que no es general sino particular. Keynes describe una economía bajo una trampa de la liquidez por una crisis de deflación de deuda que colapsa el sistema bancario, el canal del crédito y el proceso de acumulación de capital. En este escenario la política monetaria no tiene capacidad para influir sobre la actividad real y únicamente una política fiscal activa puede poner un suelo a la recesión o sacar a la economía de la depresión. Roosevelt siguió las recomendaciones de Keynes y sacó a EEUU de la depresión con un New Deal que incluía el desarrollo del sistema de autopistas que aún sigue vigente en EEUU.

La mejor aportación de la Teoría General es cuando al acabar nos advierte del poder de las ideas, tanto las buenas como las malas. Keynes luchó contra el postulado clásico de mantener un presupuesto público equilibrado, lo cual era procíclico y no permitía un uso activo de la política fiscal. El que se haya leído el libro sabrá que el propio Keynes es consciente del efecto expulsión del gasto público sobre la inversión privada y de los efectos ricardianos. El problema es que estos efectos los produce el aumento de los tipos de interés por aumentos de la inflación esperada. Pero en el mundo de la Teoría General no había inflación sino deflación y ese efecto no se producía. Por eso decía este economía observador que es un caso particular y por eso muchos economistas, entre ellos el equipo económico de Mitterrand del que formaba parte Trichet, se equivocaron en los años setenta aplicando la Teoría General a una crisis de oferta provocada por un aumento de los precios del petróleo.

En esta crisis, la Teoría General estuvo de nuevo de plena vigencia y en EEUU volvieron a seguir las recomendaciones de Keynes y de nuevo les ha ido mucho mejor que a los europeos. En Europa hemos tenido que padecer un Consejo del BCE liderado por Trichet que como demuestra en este artículo estaba cargado de prejuicios ideológicos poco fundamentados y ayuda a explicar por qué nuestra autoridad monetaria ha pasado por esta crisis como las maletas por los aeropuertos. Además, hemos tenido que padecer a Merkel convertido al capitalismo tras un pasado comunista que ha cometido los mismos errores que Hoover y su obsesión por el equilibrio presupuestario. Por fortuna para el mundo la Fed estaba dirigida por un economista teórico que desde el primer momento acertó en el diagnóstico. Y el principal asesor de Obama Lawrence Summers otro gran teórico también acertó en 2009 con el diagnóstico y con las políticas. Trichet ya se va lo preocupante es que ya han propuesto a Draghi que tiene un perfil similar con mucha experiencia práctica pero con una conocimiento de la teoría económica a nivel de usuario.

La mejor forma de controlar el poder de las ideas es ser socrático no tener prejuicios ideológicos a priori y ver la realidad como es no como nos gustaría que fuera. Por eso soy tan pesado con el mito de la caverna advirtiendo de las sombras y recomendándote mirar a la luz.

PD.: Ahora puedes seguir al economista observador en Twitter

http://twitter.com/josecdiezLa tesis ricardiana es que cuando se reduce el déficit público los agentes tenemos expectativas racionales y eso anticipa menor deuda pública futura menores tipos de interés y mayor renta permanente y consumo, al esperar menos impuestos. Por lo tanto, una reducción del déficit y del gasto público tiene efectos expansivos sobre la actividad. Trichet ponía de ejemplo a Irlanda sin darse cuenta que lo que tenía efectos expansivos era que los irlandeses vivían a crédito y se estaba gestando la peor crisis bancaria conocida desde la Gran Depresión. La burbuja inflaba artificialmente la actividad y los ingresos fiscales y eso reducía el déficit y no los efectos ricardianos. Tras pinchar la burbuja y quebrar su sistema bancario la deuda pública irlandesa ha pasado del 25% del PIB a superar el 100% y se han gastado más del 30% de su PIB en salvar su sistema bancario, el doble que se gastaron los japoneses en los noventa.

 

 

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