la filosofía como diálogo

La filosofia como dialogo

La filosofía.

La filosofía que no puede ser ajena al ideal de la razón se instala en una variedad sintomática de aquel malestar de la cultura del que habló Freud, una fatal colisión entre la cultura y la naturaleza.

Hoy la filosofía contemporánea se interesa tanto por encontrar seguras razones cuanto razones de su inseguridad.

De ahí que la orgullosa seguridad de un cierto racionalismo filisteo no satisfaga y la filosofía esté obligada a prestar oídos a todo cuanto en nuestros días parece quedar fuera de la razón, por más que su reclamo la haga sentirse incómoda, inconfortable e insegura.

Pero de ahí también que no renuncie incluso en ocasiones tan intempestivas como la de este trabajo a hacerse cargo del problema de la racionalidad.

Pues en efecto el irracionalismo -y especialmente el adornado de galas contraculturales- pudiera ser también, después de todo, demasiado cómodo, demasiado confortable, demasiado seguro.

¿Y qué hay en fin de la propia filosofía entendida como diálogo?

Sugiero que el diálogo filosófico, como un día los diálogos socráticos, debiera hoy también ser inconcluyente.

Por descontado no siempre ha ocurrido así -hasta el mismísimo Platón acabaría escribiendo obras en que el diálogo apenas era más que un pretexto para la exposición de su propio sistema- y nada hay que nos asegure que mañana las cosas acontezcan de otro modo.

Conviene que el diálogo quede abierto. Mas que quede abierto a fuer de conflictivo o cuando menos de escasamente acreedor a la gracia del consenso, no quiere decir que tenga que se eterno, por lo que creo que ya va siendo hora de ponerle punto final.

~

Es un placer volvernos a encontrar. Quería compartir ese momento de mi vida caluroso con vosotros.

la filosofía esté obligada a prestar oídos a todo cuanto en nuestros días parece quedar “fuera de la razón”, por más que su reclamo la haga sentirse incómoda, inconfortable e insegura.
Y por más que la orgullosa seguridad de un racionalismo filisteo nos asegure la otra parte.

Pero de ahí que también se haga cargo del problema de la racionalidad, pues en efecto el irracionalismo -y especialmente el adornado de galas contraculturales- pudiera ser también, después de todo, demasiado cómodo, demasiado confortable, demasiado seguro.

Y en fin se sugiere que la filosofía sea entendida también como un diálogo, pues es una forma de búsqueda que nos permite actuar al mismo modo y corregir sobre la marcha, que es de lo que se trata, de ir abriendo nuevas pretensiones.

Por otra parte, me gusta que compartas con nosotros ese libro que está entre tus preferidos, la memoria se vuelve activa en cuanto el tiempo deja de existir, el infierno es presente, actualidad, lo cual significa que conservamos solo la memoria del paraíso perdido. Y en la descripción que tú haces sucede así. Y es porque la memoria siempre nos lanza fuera del tiempo.
La arqueología de la memoria nos descubre documentos sobre otro mundo a costa de éste.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: