la teoría de la evolución

virginiawoolf:
10 Febrero 2011 a las 1:34 am

El biólogo de Harvard ya fallecido, Stephen Jay Gould, consideraba el importante papel que el azar y las circunstancias han jugado para llegar al hombre por lo que éste debe su existencia a una serie de causalidades que se han producido a lo largo de la vida de los animales en nuestro planeta y desde luego la vida no conduce necesariamente a la aparición del hombre sobre la tierra. Es necesario tener en cuenta que si bien desde el punto de vista cerebral tenemos un órgano más desarrollado que muchos de los animales que nos han precedido hemos pagado esa ventaja atrofiando otras facultades en las que muchos animales nos aventajan. No corremos tan rápidamente como los guepardos, ni oliscamos como muchos animales, ni tenemos otras habilidades que ellos tienen.

Pero lo más interesante de la observación de la conducta animal es encontrar comportamientos que hemos heredado y que no hacen más que recordarnos que somos animales qe proceden de otros más o menos desarrollados. Todas las costumbres de las que el hombre es capaz ya están más o menos reflejadas en la conducta animal, incluidas las llamadas por nosotros perversiones. Desde el punto de vista biológico no existe ni la normalidad ni la moral -ambos atributos humanos- sino simplemente conductas distintas que hablan de diversos grados de albedrío.

Ahora bien la libertad en letras mayúsculas que está en contra del determinismo que rige en la naturaleza es probablemente una ficción cerebral. Según el propio Darwin la idea de la selección natural se le ocurrió de pronto leyendo a Thomas R. Malthus quien había escrito un libro sobre poblaciones en el que la tesis principal era que el crecimiento sin trabas de la población humana en un entorno fijo llevaría a la exterminación de la especie debido a la lucha por la existencia. Curiosamente, Darwin le dio la vuelta al argumento y postuló justo lo contrario que esa lucha por la existencia resultaría en un aumento y una perfección de las especies respecto al entorno por selección adaptativa. Lo que sigue planteando un reto a la ciencia y al hecho de la teoría de la evolución de Darwin -que como tal hoy es unánimemente aceptada- es el mecanismo o los mecanismos por lo que este hecho puede explicarse.

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Esto dice Eduard Punset:

La situación ha cambiado de manera drástica a lo largo de los últimos años y meses. La reflexión colectiva, tanto como la utilización de pruebas para determinar lo que había de falso o erróneo en la cultura heredada, ha provocado un consenso sorprendente, representado por un neurólogo que, mucho antes de dedicarse al estudio de la evolución humana, se había especializado en la comunicación entre los dos hemisferios cerebrales; me refiero al profesorMichael Gazzaniga, de la Universidad de California. ¿Cuál es ahora el común denominador que prevalece en el pensamiento científico sobre el origen de los humanos?

Al comienzo de la evolución humana, no éramos únicos con relación a los demás animales; es más, pocos pueden dudar ahora de que compartimos un antecesor común con el chimpancé. Nuestra especie mostraba rasgos notables, como un cerebro relativamente grande –aunque no el más grande cuando se relacionaba cerebro y peso corporal–; aquellos organismos se hicieron pronto bípedos para poder liberar las manos y fabricar herramientas; mostraban unasociabilidad extraordinaria que les confería la capacidad de imitar a los demás aprendiendo de ellos.

Pero durante mucho tiempo no podían vanagloriarse de ser únicos en el mundo animal; en realidad, transcurrieron casi tres millones de años más sin que pasara gran cosa. Con toda probabilidad, sin embargo, ocurrieron dos hechos singulares. Hace unos treinta mil años se produjo una mutación genética que coincide con el momento en que paleontólogos y evolucionistas detectan un cambio cualitativo en la condición humana: su capacidad de abstracción y figuración. La segunda gran mutación genética prospera hace unos seis mil años y coincide con la aparición del lenguaje escrito y la primera gran civilización en Mesopotamia.

Así quedaba zanjado un debate que había durado décadas: en el comienzo, no éramos cualitativamente distintos de los otros animales; más tarde, nos diferenciamos hasta tal punto que pasamos a ser únicos; el soporte de esta transfiguración fue, primordialmente, biológico. Las tres sugerencias constituyen el nuevo consenso.

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JESSICA:
6 Febrero 2011 a las 5:07 pm

Entonces, si todo es tan cierto…. ¿Por qué a estas alturas sigue siendo una Teoría y no se trata de una Ley? ¿Dónde estan los eslabones perdidos? ¿Por qué en la región evolutiva conocida como “Región Acelerada Humana 1″ (HAR1, por sus siglas en inglés), es idéntica en todos los mamíferos excepto en los humanos?. La secuencia HAR1 del chimpancé sólo se diferencia con el del pollo en dos de sus 118 componentes. Esta similitud ha provocado que la secuencia del ADN se haya mantenido inalterada durante siglos de proceso evolutivo. Sin embargo, cuando el linaje del ser humano se desvió de sus antepasados los primates hace entre cinco y siete millones de años (si es que de verdad el ser humano proviene del primato, cosa que yo no comparto) el HARI comenzó a mutar de forma dramática. Los científicos encontraron 18 diferencias entre el HARI del ser humano y el de los chimpancés, una diferencia brutal en sólo unos pocos millones de años. Las formas de las moléculas del ARN del HAR1 difieren notablemente entre humanos y chimpancés, según comprobaron los investigadores. Nuestra evolución biológica ha sido “guiada” o “creada” por mucho que les cueste imaginar a los más incrédulos, ya que muchas cosas de esta evolución sólo pueden explicarse a través de la intervención de otras fuerzas, es decir, no hubieran podido suceder solamente por medio de la mutación aleatoria. Existen infinidad de muestras de que la evolución de la vida, en general, y del ser humano, en particular, es demasiado “exquisita” en detalles como para ser explicado solamente por los devenires de componentes bioquímicos. Por ejemplo, nuestro cerebro es tres veces más grande que el de nuestro pariente más cercano – el chimpancé – y aún así, el cómo sucedió esta transformación es uno de los mayores misterios en la evolución humana. Un cerebro grande es la esencia física de la humanidad. El posibilita el lenguaje, la conciencia y la cultura, y aún así, los científicos sólo pueden especular cómo evolucionó hasta ser más grande que el cerebro de nuestros ancestros simiescos.
Una comparación del genoma humano con el del chimpancé – entre otros muchos animales – ha revelado ahora la existencia de una región clave del ADN del hombre que parece tener un importante rol en el crecimiento del cerebro humano.

Muchos diferentes animales poseen la misma región del ADN, pero es solamente en los humanos que ha sufrido un rápido y dramático cambio evolucionario.

La diferencia entre las gallinas y los chimpancés – que están separados por 310 millones de años de evolución – es tan sólo de dos mutaciones sobre una secuencia total de ADN de 118 “letras” del código genético. Pero la diferencia entre los chimpancés y los humanos – separados por 6 millones de años – es de 18 mutaciones en la misma región del ADN.

Como dijo Jeff Rogers “es difícil para mí imaginar que dos o tres cambios mayores genéticos hayan producido las diferencias que vemos entre humanos y chimpancés” La escalada de la evolución del gen HAR1 es impresionante cuando las posibilidades se acumulan aparentemente en contra. Nada explica realmente qué causó los cambios y cómo fueron coordinados para hacer nuestros cerebros más complejos y desarrollados.

 

Ana Salcedo:
8 Febrero 2011 a las 4:49 pm

No hace falta ser un experto en la materia para darse cuenta de que hay muchos errores en la teoría de la evolución, descendemos de diferentes razas de monos o simios, chimpancés, gorilas, bonobos y orangutanes de ahí las diferentes apariciones de neandertales, cromañon, austrolopitecus y homo sapiens, de lo contrario seríamos todos exactamente iguales y de la misma raza. Observen algunos africanos que son verdaderos gorilas en todos los aspectos, jamás se les puede confundir con descendientes de chimpancés.
A esto le añaden las diferentes mutacioes sufridas a lo largo del tiempo por rayos gama y otros eventos cósmicos y tenemos lo que hoy somos.
La pregunta es si estas mutaciones han hecho de nosotros algo mejor de lo que eramos en un principio o si vamos de mal en peor.
Vean -La moderna Revolución- (Vídeos De la servidumbre moderna 1-8) y judgen por Ustedes mismos.

 

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