las sociedades arcaicas

Las sociedades arcaicas

Las sociedades arcaicas duraron tanto tiempo porque ignoraban el ansia de innovar, de postrarse continuamente ante nuevos simulacros. Cuando éstos cambian con cada generación, no puede esperarse una gran longevidad histórica. La antigua Grecia y la Europa moderna son tipos de civilización heridos de muerte precoz por su avidez de metamorfosis y su excesivo consumo de dioses y sucedáneos de dioses. China y Egipto gozaron durante milenios de una magnífica esclerosis, igual que las sociedades africanas, ahora también amenazadas por haber adoptado otro ritmo tras su contacto con Occidente. Habiendo perdido el monopolio del anquilosamiento, se agitan cada vez más, e inevitablemente van a venirse abajo como sus modelos, como esas civilizaciones febriles incapaces de resistir más de una decena de siglos. Los pueblos que en el futuro accedan a la hegemonía la disfrutarán menos tiempo aún: una historia jadeante ha sustituido de modo inexorable a la historia al ralenti. ¡Cómo no echar de menos a los faraones y a sus colegas chinos!

Contra la vida

Desapego, serenidad palabras vagas, casi vacías, excepto en esos instantes en los que habríamos respondido con una sonrisa al anuncio de que sólo nos quedan algunos minutos de vida.

Contra el tiempo

El tiempo está carcomido por dentro, exactamente igual que el organismo y que todo lo contaminado por la vida. Decir tiempo es decir lesión  ¡y qué lesión!

Aquel día, tras una serie de reflexiones más bien lúgubres, se apoderó de mí ese amor morboso por la vida que castiga o recompensa únicamente a quienes están condenados a la negación.

Contra la vida y el tiempo

Comprendí que había envejecido cuando advertí que la palabra Destrucción perdía poder en mí, que ya no me provocaba aquel escalofrío de triunfo y de plenitud parecido a la oración, a una oración agresiva…

agonía y ultraje

En alguna ocasión he sostenido que sólo podría admirar a un hombre ultrajado y feliz. Acabo de darme cuenta de que Epicteto fue más lejos: agonizante y feliz, decía él. Sin embargo, tal vez sea más fácil alborozarse en la agonía que en la deshonra.

Contra la vida

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: