hacer la espera más corta

virginiawoolf:
29 Octubre 2010 a las 5:38 pm

A mí me recuerda la leyenda de Penélope esperando a Ulises. Recibe la noticia de su muerte pero ella no la cree, es la imagen de la fidelidad. Y entonces empieza a tejer el sudario de Laertes o padre de Ulises, y consigue tener engañados durante tres años a otros adversarios de Ulises y pretendientes del reino. Finalmente Ulises vuelve a Itaca. Pero tendrá que mostrarse para que Penélope crea en él.

Entonces pues la espera es algo profundo que nace de la esperanza, pero sobre todo de algo más profundo, tal vez de las raíces con la vida, de la promesa de fidelidad que Penélope hace junto a su padre a Ulises que marcha para la guerra de Troya, y realmente emprende la aventura de la Odisea. Es cierto que la leyenda de Homero tiene más versiones.

Pero yo creo que es la paciencia, pero sobre todo unida a la esperanza, porque sin esperanza no hay espera, se convierte en angustia, que es una verdadera inhibición. La esperanza a veces se extrae de lo que ya nada espera, por eso algunos comentarios hablan de la espera en el presente. Porque el futuro no lo sabemos o es improbable.

Yo en mi caso desde el 8 de octubre que Venus se puso retrógrado en el cielo espero al 18 de noviembre en que ya se pondrá directo y dejaremos de tanto pensar en nuestro pasado, o en esa cosa que nos está pasando ahora, que parece que algo nos retiene, y además está en escorpio, un signo que suele ajustar cuentas, y algo de eso nos está pasando, pero también nos hace luchar por nuestros derechos o por lo que creemos justo. Por tanto podría ser un buen augurio que Venus volviese ya directo.

Y es que yo creo en el tiempo de los astros, y un poco mi vida gira en torno a ellos, y esos grandes ciclos, realmente no es una cosa de los caldeos, la astrología es tan milenaria. Pero yo lo vivo porque lo siento porque muchos años vengo viendo el efecto de Venus, que está cerca de la tierra y realmente me afecta, como la luna.

Pero es un decir más, sobre todo agradecer el artículo porque me ha permitido conocer más a su autora, y estar agradecida también mucho a su padre, de quien soy lectora y también paisanos de origen.

un besito!!

Mireia:
27 Octubre 2010 a las 2:57 pm

Paciencia… La espera, consciente o no, es inherente a cada momento de nuestras vidas… Trabajas y estás esperando que sea la hora de terminar, llegas a casa esperando que todo esté bien allí, conectas la TV esperando encontrar algo entretenido… O no trabajas y esperas que te llamen para esa entrevista soñada; esperas que algún día cambie tu suerte para mejor; esperas recibir buenas noticias sobre aquello que deseas… Siempre esperamos, siempre… El poder del ahora, si supiésemos cómo aplicarlo…

Laura Rojas Marcos dice:

“…

hallaríamos a aquellas que esperan impacientemente el momento en el que conocerán a la persona con la que desearán pasar el resto de su vida, mientras que otras esperan con paciencia a que a su pareja se le pase el disgusto de la última noche. Pese a las múltiples razones de espera, no cabe duda de que tanto unos como otros, deseamos que esta finalice y que la sensación de incertidumbre desaparezca. Sea lo que sea que depare el futuro, todos deseamos recuperar el sosiego y experimentar una cierta dosis de certidumbre.

Cada persona tiene, más o menos, sus criterios definidos y claros para identificar hasta cuándo es razonable y saludable esperar lo esperado. Soportar la frustración que produce la espera es una aptitud que ha de desarrollarse a lo largo de la vida, ya que no tenemos un control absoluto de nuestro entorno. Si fuera así, para empezar yo estaría volando y no aquí sentada esperando a que salga mi avión. Por lo que debemos ejercitar la paciencia y desarrollar estrategias de afrontamiento que nos ayuden a tolerar la frustración que produce la espera.

Desde este pequeño rincón he podido observar cómo las personas que están como yo, esperando a que salga su avión o esperando a que llegue alguien de otro vuelo, pasan este tiempo como pueden. Unos leen y desconectan de su entorno, otros discuten con su acompañante, algunos miran hipnotizados las pistas de aterrizajes por los grandes ventanales del edificio y otros disfrutan de la compañía de su grupo y juegan a las cartas. Sin embargo, sin ser conscientes de ello y sin conocernos entre nosotros, nos estamos acompañando mutuamente durante la espera.

Es cierto que este tiempo de espera está en manos de unas pocas personas, aquellas que cuando lo encuentren conveniente nos permitan volar y llegar a nuestro destino. Sin embargo, está en nuestras manos decidir lo que queramos hacer con ese tiempo de espera, dependerá sólo y exclusivamente de nosotros mismos y de donde nos lleve la imaginación.”

Anabel:
27 Octubre 2010 a las 10:24 am

Gracias por la reflexión, añadiría que analizásemos la espera, aparte de aprovechar ese tiempo y sentirnos acompañados, disfrutar de la espera, de desarrollar la paciencia, y la aceptación de la vida, la espera forma parte de ella, y además la uniría con otra espera, la que ponemos en la vida, en las personas, en las relacciones, en general creo que algo las une a estas dos esperas … la del aeropuerto y la de las “esperas en los demás o en las situaciones o relaciones”, practicar la aceptación de la realidad en ese momento creo que es el mejor modo de aprovechar.
Saludos,

 

Marcela:
27 Octubre 2010 a las 8:30 am

Es verdad que nos pasamos la vida esperando algo cuando deberíamos poder evitarlo.
Me viene a la memoria la obra `esperando a Godot´

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: