el mundo del engaño y del autoengaño, amor y engaño

El amor quizá sea la más inmediata respuesta al deseo femenino pero el amor no debe ser confundido con el deseo masculino.

Para amar hay que estar poseída… y aun así parece que utilizamos al otro para nuestra propia inspiración. Y hay que hacerle entender que es en su propio beneficio, porque el hombre es algo rebelde. No es como nosotras que nos dejamos utilizar o al menos somos mas dóciles…

El amor quizá sea la más inmediata respuesta a cualquier deseo femenino pero para aquel minucioso relojero de La Haya, llamado Spinoza, no es un deseo sino una satisfacción, una presencia interior, una idea en la cabeza de quien ama, una emoción en su cuerpo, una alegría…

La alegría que es el paso que da un ser humano desde una perfección menor a otra mayor y que quizá yo ya

esté olvidando…

Cuánta importancia queremos dar a la verdad y qué fácil es engañar o ser engañados: hay estrellas que se apagaron hace millones de años y aún las vemos.

Es lo único que tenemos: la vida y acaso una remota posibilidad de saber la verdad.

La dimensión sexuada es una de las más indispensables y no sólo para la reproducción, sino para la cultura y la conservación de la vida. Se trata, entonces, de saber si nuestras civilizaciones están aún dispuestas a considerar el sexo como una patología, una tara, un residuo de animalidad, o si por fin han llegado a ser lo suficientemente adultas como para concederle su estatuto cultural humano.

Yo creo que me estaba metiendo en donde no debía. Y también es sagitario. No dudo de su nobleza, pero siempre caigo en lo mismo, en relaciones desiguales, donde el hombre me atrapa y luego yo me siento que me engaña o que no quiere mas que controlar él. En este caso es desigual la relación, porque el tiene ya su mundo formado. Sé que yo le he calado, porque le he dicho muchas cosas de su relación, porque se ha sentido atraído por mi inteligencia.

Mi problema en Sevilla es ese, cuando los chicos me conocen profundamente no quieren ser mas que solamente mis amigos, dicen, tal vez porque se sienten inferiores. No sé, cuál es el problema. A veces yo tampoco tengo paciencia, porque realmente las relaciones mantenerlas por mantenerlas a mí no me compensa. Y yo no estoy para eso tampoco. Estoy ahora más comprometida conmigo misma, con sacar adelante mis estudios, y mis proyectos, eso es lo que realmente me debe importar.

“No deseo engañarme más: mi jardín, el pequeño jardín en el que me he movido, es lo contrario de la naturaleza, como lo contrario de un río es un pantano. Quizá el pantano sea más práctico y más útil, pero el río no es él; el río, con sus avenidas y sus estiajes, es algo vivo y fluyente. La naturaleza es la selva, la jungla, la aridez o la feracidad: lo opuesto a los recortados macizos de un jardín, lo opuesto a la artificialidad domesticada de los setos y de las podas. El desorden de fuera no lo entendemos porque es más grande que nuestro corazón. Lo que entendemos es el orden del jardín, siempre tan confortable.”
(Antonio Gala)

Yo he hablado de sumirnos como en un “estado de sueño”, tal vez sea para engañarnos. Porque no podemos tampoco soportar el orden de la razón.

Lo cierto es que desde los 18 meses -dice- los niños perturban intencionadamente a sus madres, disfrutan saltándose las prohibiciones, engañándolas deliberadamente, tanteando hasta dónde pueden infringir las reglas. Lo sorprendente es que los niños parecen anticipar el sentimiento de sus madres y encuentran placer en poder afectarlas de esa manera.

(Jose Antonio Marina)

Pero muchas cosas nos engañan. Engaño que es la experiencia necesaria para que algo se transforme en objeto. El objeto, quiere decir, según es sabido, algo frente a nosotros, algo que tiene independencia, que se ha desprendido de nosotros y existe desde sí mismo.

(María Zambrano)

Al despertar del engaño producido por las apariencias es cuando realmente encontramos los objetos, cosa que, como se sabe, no todos los hombres ni todas la culturas han sabido ni querido hacer. Grecia es también en esto nuestro origen, pues sus pensadores elevaron la realidad a objeto, más allá de las fantasmagóricas apariencias, en vez de relegarla definitivamente al reinado de las sombras. La historia de este proceso, tan dramático y aun conmovedor, por ser uno de los mayores actos de generosidad que el hombre haya realizado en su historia, es en realidad, la historia de la Filosofía griega desde Parménides a Plotino.

Hay una objetividad en crisis, objetividad quizá muy pulida y acabada por el trabajo del pensamiento, que ya no es el depósito de la esperanza, ni promete ese nuevo engendramiento de que hemos hablado. Hay instantes de disolución de toda objetividad en que el hombre ya no acepta nada, ni se hace solidario de cosa alguna.

No permite que nada permanezca y sea verdaderamente, porque ya no quiere esclavizarse. Y toda objetividad nos esclaviza de algún modo. Son los más terribles conflictos, éstos que tienen lugar entre la objetividad ya establecida razonablemente y la esperanza. La esperanza por la que quiere realizarse nuestro inacabado ser.

La historia es una lucha entre el desengaño y la esperanza, entre realidades posibles y ensueños imposibles, entre medida y delirio. Pero a veces, es la razón la que delira.

Hay Filosofías que han querido realizar por la razón el delirio, también hay religiones que han tomado a su cargo desengañar al hombre, imbuirle resignación, adormilarle en su desesperación. Y es que Filosofía y Religión no se distinguen del todo, por ser la una depositaria de la esperanza y la otra su amargo despertar. Siempre en verdad habrá entre ellas este matiz, especialmente si se toman algunas de sus especies extremas, tal como Filosofía estoica y Religión cristiana. Porque hay algo previo, que ya dijimos: el querer desnacer o el querer renacer. Hay religión del desnacer y del renacer.

En el amor propio:

La mística moderna, parece nacer de una fuente enturbiada, donde un Narciso intenta contemplar su rota imagen. Y es avidez que todo puede destruirlo, todo, menos ese sutil velo del amor propio, débil membrana engañadora, pues parece nada estorbar y se interpone siempre confinando, al amor y al entendimiento en sí mismos, haciéndolos revolverse contra sí. La destrucción no ha conseguido la trascendencia, sino que imantada vuelve a su punto de origen y allí devora el propio sujeto. El amor se vuelve sobre sí y es pasión de sí, hambre viciada, que no acepta más alimento que aquel que tiene a mano. El vuelo ascensional cae, se convierte en “eterno retorno”, símbolo bien claro de una avidez y de un amor rebeldes ante el objeto.

(María Zambrano)

Ante la falacia naturalista:

Debemos al filósofo escocés naturalista Hume la original idea de la “empatía”, en su Tratado de la naturaleza humana, a causa de su famoso pasaje del es-debe (Is Ought passage) donde se critica el tránsito de lo que es, más allá de los conocimientos humanos, a lo que debe ser; pues bien para Hume esto depende de nuestros sentimientos universales de “empatía”, mediados por el punto de vista del espectador imparcial.

Por una parte con Kant se denuncia el naturalismo como lo había hecho Hume y después lo hará Moore que también en ello se siente deudor de Kant aunque Moore es intuicionista es decir no admite que lo bueno pueda ser descubierto o demostrado segun reglas científicas o probado sino que es una verdad “autoevidente” o intuitiva. Por ello muchas veces podremos encontrarnos con hechos diferentes y contradictorios y ambos ser correctos porque exponen diversos puntos de vista o diversas actitudes morales.

Posiblemente sea propio del hombre civilizado una “vida buena” en la que se satisfagan las demandas más elevadas del espíritu, una vida en la que los valores estéticos tengan el puesto más destacado.

-Y como ves la bolsa también es como la vida, es como una serpiente, que siempre te está engañando; lo mejor es no seguirle la tendencia, sino ir en contrario, aun siguiendo la tendencia, así es como se juega; se puede coger la tendencia pero siguiéndola desde atrás, es decir, desde el retroceso. Porque la bolsa tiene siempre un retroceso cada vez que tiene una estirada, es como la sierpe que se encurva cada vez que avanza; en realidad así avanza el hombre también que tiene mucho de sierpe o de primate y homínido. También hay que tener en cuenta la situación de los topes maximos o minimos en bolsa, lo que se llaman los “soportes”, que nos dan una idea de cuándo se puede tocar un soporte y entonces es muy probable que la tendencia se dé la vuelta y que cambie la tendencia global.

-Entre los siete y los ocho años los niños notan e identifican los conflictos o tensiones que a menudo se producen entre sus deseos y sus comportamientos, o entre lo que les gustaría hacer y lo que piensan que deberían hacer. Mucho más tarde comienzan a percatarse de que existen actos reflexivos mentales como dominarse, criticarse o autoengañarse.

(Rojas Marcos)
~
Aquí tengo un retrato que me engaña,
Pues veo á mi pastor, cuando lo veo,
Aunque en mi alma está mejor sacado:
Cuando de velle llega el gran deseo.
De quien el tiempo luego desengaña,
A aquella fuente voy que está en el prado.
Arrímomele al sauce, y á su lado
Me siento ¡ay amor ciego!
Al agua miro luego,
Y veo á él y á mí como le vía
Cuando él aquí vivia:
Esta invencion un rato me sustenta!
Despues caigo en la cuenta,
Y dice el corazon de ansias lleno,
Ribera umbrosa ¿qué es de mi Sireno?

Otras veces le hablo y no responde,
Y pienso que de mí se está vengando,
Porque algun tiempo no le respondia:
Mas dígole yo triste así llorando:
Hablad, Sireno, pues estais adonde
Jamas imaginó mi fantasía.
¿No veis, decí, que estais en la alma mia?
Y él todavía callado
Y estarse allí á mi lado.
En mi seso le ruego que me hable:
¡Que engaño tan notable,
Pedir á una pintura lengua ó seso!
¡Ay tiempo, en que en un peso
Estaba mi alma, y en poder ageno!
Ribera umbrosa ¿que es de mi Sireno?

Razon fuera, Sireno, que hicieras
A tu opinion mas fuerza en la partida,
Pues que sin ella te entregué la mia:
Mas yo ¿de quien me quejo ya, perdida?
¿Pudiera alguno hacer que no partiera
Si el hado ó la fortuna lo queria?
No fue la culpa tuya, ni podria
Creer que tú hicieses
Cosa con que ofendieses
A este amor tan llano y tan sencillo;
Ni quiero presumillo,
Aunque haya muchas muestras y señales:
Los hados desiguales
Me han anublado un cielo muy sereno:
Ribera umbrosa qué es de mi Sireno?

Cancion, mira que vayas donde digo:
Mas quédate conmigo,
Que puede ser te lleve la fortuna
A parte do te llamen importuna.

Jorge de Montemayor

~

La ciudad, elevada, se ha encendido,
y oyen los vivos largos ladridos por el campo:
éste es el tránsito de la muerte, confundiéndose con la vida.
Estas piedras más nobles, que sólo el tiempo las tocara,
no han alcanzado aún el esplendor de tu cabello
y ellas, más lentas, sufren también el paso inexorable.
Yo sé por ti que vivo en desmesura,
y este fuerte dolor de la existencia
humilla al pensamiento.
Hoy repugna al espíritu
tanta belleza misteriosa, tanto reposo dulce, tanto engaño.

Esta ciudad será un bello lugar para esperar la nada
si el corazón alienta ya con frío,
contemplar la caída de los días,
desvanecer la carne.
Mas hoy, junto a los templos de los dioses,
miro caer en tierra el negro cielo
y siento que es mi vida quien aturde a la muerte.
(Francisco Brines)

~

Muchas veces el joven éstá ensayando los primeros pasos de esta etapa adulta: se trata de sus libertades, pero también de sus responsabilidades, por lo que ha de aprender de manera imperativa a responsabilizarse y a reparar los posibles daños causados si no quiere llegar lastrado, desmotivado y tristemente engañado a la etapa adulta.

Cuando llegue allí, encontrará que bascula entre dos mundos: por una parte, el mundo personal, diario, con sus verdades defensivas y razonables; por otro, el de la vida con mayúscula, aparentemente ciega, que no atiende a nuestras limitadas, aunque punzantes, necesidades. En ese mundo las cuestiones relativas a la justicia y a los deseos están en una escala muy diferente a la nuestra. Aquí la vida no se fija en nuestras penas y en nuestras alegrías: arrasa, arrampla, manda y ordena. Agarrado a la emoción, a su sistema de valores, a sus anhelos, sus juicios y sus frustraciones, el ser humano tropieza. A caballo entre los dos mundos, le surgirá la duda de si todo tiene algún sentido oculto o si en cambio todo acaba donde la mirada abarca.

(Elsa Punset)
~

Pero Confucio se engaña. Dice: “Maestro, ¿cuál es el

motivo de su alegría?”. La máscara ha engañado a

Confucio; puede que el hombre esté contento, puede que

no lo esté. Se tiene que mirar al hombre directamente; su

naturaleza, no su expresión. La expresión puede ser falsa:

las personas tienen expresiones aprendidas. Algunas

veces… ¿lo has observado? Alguien sonríe; en los labios

hay una hermosa sonrisa, pero mira a los ojos, y los ojos

dirán justamente lo contrario. Alguien te dice una cosa:

“Te amo”. Pero mírale a la cara, a los ojos, a la vibración

misma de la persona, y ¡parecerá que te odia! Pero sólo

por cortesía te dirá: “Te amo”.

Confucio miraba sólo la apariencia: esto es lo primero

que debe recordarse. Además, se engañó; se engañó hasta

tal punto, que llamó al hombre “maestro”. Le dice:

“Maestro, ¿cuál es el motivo de su alegría?

Ahora bien, una vez más, la alegría no tiene motivo,

no puede tener un motivo. Si la alegría tuviera un motivo

entonces no sería alegría en absoluto: sólo se puede gozar

sin motivo, sin causa. Una enfermedad tiene un motivo,

pero ¿la salud? La salud es natural. Si le preguntas al

doctor: “¿Por qué estoy saludable?”, él no podrá

responderte. Si vas al doctor y le dices: “¿Por qué estoy

enfermo?”, él te puede responder, porque la enfermedad

tiene una causa.

(Osho)

Entonces la gente se ríe mucho del efecto placebo, pero en vez de decir, oye qué tonto somos que nos engañan y nos curamos, lo que deberíamos estar diciendo es: oye mira, hemos puesto en evidencia que si cambias de actitud eso tiene un efecto curativo.

(Eduardo Punset)

Es decir, que subestimamos enormemente el poder de transformación de la mente y de hecho si te fijas, en occidente, desde luego, no utilizamos este poder, no llevamos a las personas a utilizar el poder de la mente. Imagínate, tenemos ese remedio en nuestras manos, esa medicina, en vez de tomarnos todo tipo de medicinas o de entrar en estas cóleras o de sentir estos dolores muy a menudo, no siempre, pero podríamos confíar en que nuestro cerebro es capaz de tomar una distancia, de cambiar la actitud y no lo hacemos, no es algo que nos enseñen a hacer.

Yo creo que tienen mucho que enseñarnos estos monjes -se han salido de todas las cotas de felicidad- y realmente la base de su vida -esto hay que saberlo- es la empatía y la compasión hacia los demás. No son seres fríos, ni mucho menos, son seres llenos de amor, pero que de alguna forma no focaliza ese amor en un punto, en una persona, en una circunstancia, sino que agrandan su visión y bueno ven todo como un gran paisaje y eso está en ese paisaje. Yo creo que es una sensación física que a mí me parece muy hermosa.

Pensamos en función de muchos mecanismos defensivos que consolidan el mecanismo básico de la autojustificación: la represión -una amnesia motivada-, la negación -el hecho de negar una memoria o una percepción real-, la proyección -atribuir a otra persona un rasgo que en realidad es nuestro-, la racionalización -atribuir estados mentales a razones engañosas-…

(Elsa Punset)

Cuánta trascendencia damos a la vida y qué fácil es morir: quizá sea ésa la razón de su trascendencia.

“No digas que fue un sueño…” Porque en serio y por última vez: ¿cuál es el sentido de la vida? Ninguno, ninguno, ninguno, tía cargante. Y aunque tuviese alguno no lo dominaríamos. Fuera de aquí lo veo por la ventana, todo sigue, todo avanza, todo concuerda o se opone. Si me hubiera muerto antes de abrir este dichoso cuaderno, hace cinco minutos, el mundo no se habría alterado. No, no la vida no es nuestra; ¿somos nosotros suyos o tampoco?

Pues jódete porque el que tú y yo sabemos tu auténtico fracaso, tu auténtico dolor, lo subes y lo bajas a espaldas tuyas, como Sísifo su piedra. Hasta el mismísimo puto día en que te aplaste…

No te engañes a ti misma: no confundas más tu fracaso literario con otro fracaso más grande: el fracaso total de tu vida vana.

(Antonio Gala)

Reflexiono sobre la fragilidad de los sentimientos, no sobre el amor ya sino sobre el deseo. Y sobre cuanto tiempo le durará el engaño. ¿Será que el sexo siembra tambien dolor?

Las heridas en el alma o en el corazón no cicatrizan nunca.

El miedo a la muerte es el fruto enfermizo del sufrimiento.

A medida que los dolores maduran y se agravan, alejándonos de la vida, nada nos aleja más de la muerte que su cercanía.

Déjase, y abriendo las alas renovar el vuelo comenzado, y la sombra abandonada. Me duele hasta donde pienso, y el dolor es ya de pensar, huérfana de un sueño suspendido.

~

Creo que he vuelto a hacer otra vez el ridículo en todo. Basta decir amor y ya parece que engaña.

~

Sin dejar de besar su cara, sus hombros, sus manos bañados en lágrimas, le confesé mi amor, y entonces, con un dolor candente en mi corazón, comprendí qué inútil, qué mezquino y falso había sido todo lo que entorpecía nuestro amor. Comprendí que cuando uno ama y piensa en ese amor, tiene que partir de algo más elevado, más importante que la felicidad o la desgracia, más importante que el pecado y la virtud en su sentido más vulgar; o, mejor, no hay que pensar en absoluto.

(Chéjov)

Porque el amor engaña siempre. Engaña, sobre todo, cuando dice la verdad. Quizá nace tan sólo con el fin de engañar… El sexo en cambio es elemental sencillo y evidente: él no sabe mentir… Salvo cuando las mujeres por dinero y también quizá por amor fingimos los orgasmos.

O quizá es que el amor nace sólo para engañar si se pronuncia. El sexo, por el contrario, aparte de hablar poco, es natural, evidente, básico y obvio, él no sabe mentir, se nota cuando miente, se acepte o no la trápala.

Ellos los infelices que confunden la erección con la pasión y la eyaculación con la salvación del alma…

La que tiene amor para dar que lo dé. Sin poner condiciones. Y el amor que se prolonga hasta la muerte es ya la muerte misma. Es el amante siempre: quien amaba es quien deja de amar.

-Bebe, bebe, por lo menos, bebe.

Cuánta importancia queremos dar a la verdad y qué fácil es engañar o ser engañados.

El gran motor del mundo es, sin necesidad de hacerlo productivo ademas de gozoso, el sexo por sí mismo. Sólo su olor atrae a algunas mariposas hembras a kilómetros y kilómetros de distancia. Intuyen a los machos y los excitan contagiándoles las mismas feromonas que nosotros.

La guerra de los sexos es más una paz armada. Después de pensarlo bien, he llegado a la conclusión de que no hay guerra de los sexos. Y si la hay no es el amor el campo de batalla.
(Antonio Gala)
~
Estherllull dice:

-Yo nunca te abandonaré, y por eso, porque yo pienso que tambien soy noble, y que el amor que es lo mas puro que hay en ti parece que engaña cuando se nos dice porque nos hace sentirnos débiles y necesitados; pero tienes que seguir luchando por ti.
~
Es lo más bonito ver una persona noble entregada a ti, y por eso me emociona más, nunca me había pasado. Y ahora mismo parece que estuviera en el séptimo cielo.

No te de miedo en la distancia, yo necesito tambien mucha distancia para poder escribir pero eso no me separa de ti sino al contrario, me une mas.

virginiawoolf:
2 Junio 2010 a las 6:58 pm

A veces hemos querido realizar por la razón el delirio, otras veces también hemos tomado a nuestro cargo desengañar al hombre, pero por lo mismo lo que hemos hecho es imbuirle resignación, adormilarle en su desesperación.

Y es que Razón y Delirio o Ensoñación no se distinguen del todo, por ser el uno depositario de su esperanza y la otra de su amargo despertar.

Siempre en verdad habrá este matiz, especialmente si se toman algunas de sus especies extremas, tal como la  razón de la esperanza, o el sueño del despertar. Porque hay algo previo: el querer desnacer o el querer renacer. Hay razón o delirio del desnacer y del renacer.

-Manuel Castellanos:
31 Mayo 2010 a las 4:56 pm

 Creo que es importante sentirse tranquilo y en paz consigo mismo para sacar el máximo partido a las emociones positivas y que nos hacen crecer. Así que …a por ello vamos!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: