enfermos de “duración” (dureé)

yo creo que estamos enfermos no sólo porque vivamos en espacios pequeños, o porque nuestras casas no tengan la mejor orientación; sino que estamos enfermos porque hemos llenado nuestras casas con tantas cosas y con tantos objetos que no tenemos espacio para nosotros mismos.

Por favor, tírenlo todo, tiren incluso la televisión y dejen espacio.

Y pónganse una mesa donde puedan leer sin que nadie les moleste y puedan mirar una planta y ver un trozo de cielo.

Como diría Cioran, estamos enfermos de duración, de “dureé”.

Virginia cuando escribió “Una habitación propia” sólo estaba pensando en una habitación, aunque se admiraba de algunas mujeres que la habían precedido a ella que habían sido capaces de escribir en el comedor y con la interrupción de las visitas.

Y dejo una cita de Cioran:

“Enfermos de duración (dureé), en lucha con el tiempo, esa tara que nos repele tanto como nos seduce. Abocados a formas degradadas de sabiduría. Constituidos de elementos todos los cuales concurren en hacer de nosotros rebeldes divididos: -entre una mística llamada así que no tiene ningún lazo con la historia y -entre un sueño sanguinario que es su símbolo y su nimbo. Si tuviéramos un mundo nuestro, ¡poco importaría que fuese el de la piedad o el de la risotada! nunca lo tendremos. Y nuestra posición en la existencia se sitúa en el cruce de nuestras súplicas y de nuestros sarcasmos, zona de impureza en la que se mezclan suspiros y provocaciones.”

Es eso lo que yo escojo de la mística la risotada de Buda, y de lo ateo esa parte la racionalidad contra-fáctica. OJalá pudiera ser ex témpore. Y lo cierto que el tiempo, la aceleracion del tiempo se está convirtiendo en un problema para nuestra salud. Y los momentos de apogeo y de decadencia se suceden vertiginosamente en nuestras sociedades.

Si la noche y la niebla han hecho desaparecer de nuestro campo de visión todo horizonte, quizá las únicas razones para no estarnos quietos provengan de aquí, de mirar por un espacio apropiado y de mirar a lo pequeño.

~
Un besito!

virginiawoolf:
28 Mayo 2010 a las 10:50 am

Esta integración de las realidades de las situaciones marginales dentro de la realidad prominente de la vida cotidiana tiene gran importancia, porque dichas situaciones constituyen la amenaza más señalada para la existencia establecida y rutinizada en sociedad.

Si se concibe a esta última como el “lado luminoso” de la vida humana en ese caso las situaciones marginales constituyen el “lado sombrío” que se cierra siniestro en la periferia de la conciencia cotidiana. Por el solo hecho de que el lado sombrío tiene su realidad propia que suele ser siniestra, constituye una amenaza constante para la realidad “lúcida”, establecida y positiva de la vida en sociedad.

Constantemente se sugiere la idea (la idea “insana” por excelencia) de que tal vez la realidad luminosa de la vida cotidiana no sea más que una ilusión que en cualquier instante puede ser devorada por las ululantes pesadillas de la otra realidad, la sombría.

¿Pero enfermos de qué? En efecto nadie nunca se pone malo sin razón. Para que un cuerpo sea atacado en su integridad es necesario que su equilibrio esté ya comprometido. Esto que vale para todas las enfermedades es grotescamente evidente en las enfermedades que afectan a la inmunidad.

Estar enfermo no es otra cosa que no haber podido arrojar de uno mismo los elementos patógenos.

Mi hipótesis es que nuestros cuerpos y nuestros espíritus están expuestos a una serie de agresiones permanentes que destruyen poco a poco sus mecanismos inmunitarios. Intervenir como médico, como terapeuta, hombre del renacimiento, en la vida de alguien es como entrar de lleno en su universo.

Por otra parte, el vacío del corazón es el vacío del tiempo. Y es el tiempo el que está lleno de deserciones. Y yo te sueño con un misterio neto, sin dioses y sin la vehemencia de la ilusión.

~

But insane of what? In effect nobody never becomes bad without reason. In order that a body is attacked in its integrity it is necessary that its balance is already awkward. This that suits for all the diseases is grotesquely evident in the diseases that affect the immunity. Being sick is not another thing that not be able to have thrown of one itself the pathogenic elements. My hypothesis is that our bodies and our spirits are exposed to a series of permanent aggressions that destroy little by little its inmmune mechanisms. Intervening as doctor, as therapist, man of the renaissance, in the life of someone is like to enter squarely in his universe. On the other hand, the emptiness of the heart is the emptiness of the time. And it is the time the one that is full of desertions. And I dream you of a clear mystery, without gods and without the vehemence of the illusion.

Epicteto: “La felicidad no consiste en adquirir y gozar sino en no desear”. Por eso, todo en ti se llena de flores de tranquilidad. Epicteto: “The happiness does not consist of acquiring and enjoying but of not wishing”. For that reason, everything in you full of tranquillity flowers.

 

La relación entre la progresión de la tolerancia y el debilitamiento de los lazos amorosos de los que se alimenta el sentimiento fue demostrada suficientemente por Freud.

Cuando algo interviene y desencadena la lucidez en un imperio tan vasto como el ser, el amor se retira derrotado y aturdido El vacío que sigue permite la despiadada expansión de la razón fría y destructora, de suerte que se ve hasta el fondo lo que sólo nos era permitido acariciar.

Pero ¿qué importa saber a quién se perdió cuando sabemos muy bien qué se perdió y el vacío adónde lleva esa pérdida?

¡Ojalá pudiera volverme una fuente de

lágrimas en las manos de una Diosa!

¡Llorar en ella y

que ella llorara en mí!

  ~

En estas condiciones, ¿sobre quién volcar el odio? Nadie es responsable de ser y aún menos de ser lo que es. Aquejado de existencia, cada uno sufre como un animal las consecuencias que de ello se derivan. Así es como en un mundo en el que todo es odioso, el odio llega a ser más vasto que el mundo y por haber superado su objeto, se anula.

Esta vieja sexualidad es algo pese a todo. Reconozcámoslo: hemos hecho bien prestándole tanta atención desde que la vida es vida. ¿Cómo explicar si no que nos cansemos de todo menos de ella? El ejercicio más antiguo del ser vivo tenía que marcarnos; es normal que quien no se entregue a él sea un ser aparte, una piltrafa o un santo.

  Después de pensarlo bien, he llegado a la conclusión de que no hay guerra de los sexos. Y si la hay no es el amor el campo de batalla.

Si las mujeres hubiéramos sido desdichadas por nosotras mismas y no por culpa de los hombres, ¡de qué sacrificios, humillaciones y debilidades ellos no serían capaces! Desde hace un tiempo una ya no puede inventar nuevos placeres ni saborear otros deleites si no es en los aromas insinuantes de las embriagadoras redes de la ‘mujer espía’ y de la desdicha de no terminar nuestras pesquisas. Como solamente el azar nos pone tristes, acechamos también nosotras la ocasión para ejercitar nuestras apetencias, y ellos, que lo saben, ávidos de sombras femeninas, nocturnos vagabundos del amor y cavilosos parásitos de Eros parece que sólo la pasión de los crepúsculos les pone en el centro de su excitación. La mujer es el Paraíso en tanto que noche. Así aparece en nuestra sed de sedosa oscuridad, de dolorosa tiniebla. Sujeto anónimo transfigurado por nuestra atracción por las sombras.

 ELSA PUNSET 24 Mayo 2010:

El cerebro humano se conformó hace unos tres millones de años para vivir en la sabana, rodeado de luz, cielo y naturaleza. Parece que lo hemos olvidado, pero la vida no nos programó para vivir encerrados en espacios reducidos, diminutos, alejados de la vida natural. Acabamos así por las presiones sociales y económicas imperantes… y pagamos un precio por ello. ¿Cómo percibe nuestro cerebro los espacios en los que vivimos actualmente? ¿Cómo afectan a nuestro ánimo o a nuestro rendimiento? ¿Hay una relación entre cerebro y espacio?

Se trata de conocernos por dentro, para lograr concebir edificios y espacios en consonancia con nuestro bienestar no sólo físico, sino también mental.

De entrada, algo si está muy claro: fabricamos más oxitocina y serotonina, relacionadas con la relajación y el disfrute, si nuestros entornos son agradables. Resulta dudoso que el tipo de diseño que llevamos años aplicando a nuestros hogares, escuelas, hospitales o residencias para la tercera edad, por mencionar algunas de las que han sido más castigadas por la falta de espacio y la negación de la necesidad de cualquier elemento de belleza formal, ayuden a las personas que las habitan a sentirse mejor. ¿Cuántos de nosotros vivimos en espacios que reflejan nuestras necesidades vitales, nuestros sueños?

Debemos ser racionales y pragmáticos, sin duda, pero sólo hasta un punto, y sin perder de vista que los elementos arquitectónicos de los distintos espacios, públicos y privados, afectan los ánimos y la forma de pensar de sus moradores. Aunque esto siempre se ha tenido en cuenta para el diseño y construcción de los grandes monumentos, se ha denegado en la vida diaria de la mayoría de los humanos, sobre todo en estas últimas décadas, tan volcadas en la supervivencia de lo físico y en el abandono de lo emocional. Se trata pues de descubrir y reconocer de forma consciente el impacto, positivo o negativo, del espacio que nos rodea en nuestras vidas, en nuestra creatividad, en nuestros ánimos. Tenemos derecho a exigir que nuestros hábitats privados y colectivos reflejen y estimulen lo mejor que llevamos dentro.

Desde hace unos años, está surgiendo tanta información que algunos arquitectos denominan esta etapa el nuevo Renacimiento de las ciencias del diseño y la arquitectura. Libros como Inquiry By Design: Environment Behavior/Neuroscience in Architecture, Interiors, Landscape and Planning de John Zeisel, indagan en el campo de la neurociencia para describir el impacto de los edificios y de los espacios en nuestras vidas.

~

 

Estherllull dice:

El individuo que pasa de una fase biográfica a otra puede percibirse él mismo como repitiendo una secuencia ya establecida en la “naturaleza de las cosas” o en su propia “naturaleza”, vale decir que puede él infundirse la seguridad de que vive correctamente.

El dolor en si como trasnsmutación de vida, no lo es más por ésta última situación, es una simple prolongación de sí misma. Pero nos preocupa, nos trasnocha y nos infunde profundo temor.

La idea, no es morir, sino perennemente permanecer.

~
Hoy no paro de pensarte, y no me puedo deshacer de ti tan fácilmente, y todo me tiene afectada.

Hoy estaba alterada, y pensaba en ti, en besarte, en que tú estarías, y permanecías.

Yo no podía defenderme de ti. Te dije que no me llamases más.

Escribo para vivir, al final los hombres prácticos son los esclavos de los hombres de interpretación, como decía Pessoa.

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